AGRADECIMIENTO AL PADRE

Por Sonia De Marco
Al crecer hubiera querido un padre, el mío nunca estuvo.
Y tú, en tu delirio divino, no solo me has dado un padre, sino uno con los signos de Cristo.
Tengo una madre devota, totalmente inmersa en ti,
y también ahí, en tu fantasía creadora, dijiste: "esta la guardo también un poco para mí", pero te pongo también otras a su lado.
Y así llegaron Maramimi, María José, Lina…
La vida me ha hecho madre,
y también ahí no te detuviste. Esa maternidad la has ampliado más allá de la sangre y he aprendido a sentir hijos también a quienes no he dado a luz.
He deseado hermanos, siendo hija única,
y hoy tengo una gran familia de hombres y mujeres combatientes, con cualidades diferentes a las mías,
que completan todo aquello que yo no soy.
En los momentos más difíciles en los que me he sentido devorada, siempre han llegado almas, a veces incluso solo de paso, pero exactamente las necesarias para sostenerme.
Y cuando parece faltar algo, o incluso antes de lograr siquiera pensarlo, tú estás, como si no pudieras dejar de estar.
Ante todo esto, ¿qué puedo devolverte?
Y lo único que siento que me susurras es:
ama a mi Hijo como yo te he amado.
¿Solo esto?
¡Eres un pobre loco!
Y entonces lo amo, te amo
y esta tu inmensa, arrolladora locura.
Tuya, con todos mis límites
Sonia De Marco
22 Marzo 2025
