NADA ES LO QUE PARECE

Por Francesca Panfili
"Nada es lo parece", este es el mantra recurrente que ha caracterizado toda la última entrevista concedida por Giorgio Bongiovanni a Marco Marsili y Elisa Ragni, titulada "Adoniesis y los signos divinos".
En esta nueva conferencia, realizada el día de su cumpleaños, el estigmatizado siciliano recordó sus 50 años de vida en la obra Giovannea, dedicando todo el encuentro a la explicación espiritual de la desobediencia del hombre a Dios.
Aquello que nosotros conocemos como Dios, en verdad, es una simplificación infantil, útil al hombre para integrar en su vida una dimensión divina comprensible.
En el umbral de la cuarta dimensión, la Gran Revelación es que Dios es una idea del todo, el Espíritu Omnicreante, que, en su devenir incesante, genera y produce vida. Una vida a menudo insignificante respecto al Todo, como la del hombre, minúscula partícula en la infinitud de los universos, pero que pulula y se regenera continuamente.
Los Dioses que nosotros conocemos, desde el antiguo pasado hasta hoy, son en verdad IDEAS, ideas del Espíritu que impregna todo y que es todo.
Los Dioses del antiguo pasado y también el Dios que nosotros veneramos son concretizaciones de ideas divinas que ayudan al hombre a recordar su verdadera naturaleza: una vida en la que reina la vida, desde lo micro hasta lo macro, en una danza eterna.
La humanidad de este mundo está muy lejos de realizar todo esto y el desafío a Dios, a la idea misma de la vida, la aleja de la razón y la lleva a recorrer el camino de la desobediencia a la ley del espíritu. La historia de la prepotencia del hombre, que se erige en un nuevo Prometeo y que destruye a sí mismo y a la creación que lo rodea, no será eterna y está destinada muy pronto a terminar, y no por Dios sino por el instinto de preservación de la vida que la raza humana parece haber perdido. No toda, sino la mayor parte. Y si no logra enmendarse, en este planeta será la civilización de los delfines la que heredará el mundo, ha revelado Giorgio Bongiovanni.
Cristo ha sido el ancla de salvación que lo Divino nos envió, pero el hombre, por ignorancia y arrogancia, rechaza Su Ley. "La presunción del hombre no es solamente el querer ser libre, sino el querer anteponerse a Dios pensando ser aquel que crea", afirmó Giorgio. Debemos comprender que existen solamente creados y no creadores hasta que se realiza la Gnosis.
El universo no tiene fin porque Dios, la Fuente Divina, no quiere que nosotros la desafiemos y nos condena a explorar y conocer infinitamente.
"Deseo hacer solamente aquello que Adoniesis me pide, esta es la razón de mi vida. Esta es mi manera de no caer... La certeza de la existencia de los hermanos del cielo y la presencia de Cristo son las únicas certezas que me guían, por lo demás, nada es como parece", concluyó Giorgio.
"La cesión del libre albedrío te permite obedecer siempre a la jerarquía divina... En este momento histórico el maligno es mucho más fuerte que nosotros. Yo quiero engañarlo renunciando completamente al don más grande que Dios nos ha hecho, que es el libre albedrío. Al hacer esto, yo me siento verdaderamente libre".
Con esta enseñanza se concluyó esta bellísima entrevista a Giorgio Bongiovanni, que los invitamos a estudiar y escuchar.
Con amor y gratitud
Francesca Panfili
10 de septiembre de 2026
