RENOVACIÓN CÓSMICA Y MÍSTICA EN LA RESURRECCIÓN DE CRISTO

Por Francesca Panfili
Una nueva e importante entrevista ha sido concedida por Giorgio Bongiovanni con motivo de la Santa Pascua al investigador Pier Giorgio Caria. Se trata de uno de los momentos más elevados y cargados de increíbles revelaciones sobre la figura de Jesús Cristo.
Hoy ha llegado el momento de que los iniciados sepan que Cristo es el Espíritu Santo, el Poimandres que se hizo carne y sangre en el hombre Jesús de Nazaret para experimentar cómo viven aquellos que Él mismo ha creado, para comprender cómo el libre albedrío es utilizado por la humanidad y para darle a esta, la última oportunidad de redención.
Cristo, máxima expresión del Santo Espíritu, confirma las leyes de los profetas, las supera y las transforma para demostrar su naturaleza omnicreante. Cristo, esencia infinita de la creación y toda la creación misma, se hace hombre. El eterno devenir se experimenta a sí mismo y toca el corazón del mundo, que sin embargo no responde al amor creativo como debería.
La humanidad crucificó a Cristo y con Él al Espíritu Santo, es decir, al todo: la vida, el amor, el universo, el infinito.
A la luz de esta revelación que Adoniesis nos ha explicado a través de Giorgio Bongiovanni, el Dios Único es el Santo Espíritu. El Padre se complace en el Hijo porque Cristo es tomado por el Espíritu Santo y vive la humanidad, ya que el Poimandres desea manifestar la esencia de la vida que Él ha creado en la Tierra, experimentando las tres dimensiones: animal, vegetal y mineral.
Todo el universo existe por amor, nos dice Adoniesis, y nosotros somos una manifestación de ese amor. Es el amor el que impulsa al Poimandres a encarnarse en Cristo en este pequeño y perdido planeta del universo.
Cristo nos muestra el Santo Espíritu que está presente en todas partes y se hace hombre, que sufre y goza entre los seres humanos, pero con el poder y la conciencia absoluta de la vida y de la muerte sobre lo creado.
Por esto, el deicidio cometido aparece hoy aún más, como una pesadísima carga, un mal insuperable para esta raza que, con su infinito libre albedrío, continúa en el error. La encarnación de Cristo y su retorno, explica Giorgio, tienen también un significado de revisión del libre albedrío ilimitado concedido por el Creador al hombre.
Cristo regresará a la Tierra y juzgará al hombre para ver si ha comprendido o no la esencia de la creación, que es eternidad, revolución, vida, amor, ciencia, conocimiento y verdad.
En esta Pascua, las grandes enseñanzas que Adoniesis nos ha brindado se insertan en un panorama mundial cargado de tensiones y guerras, y caracterizado por una ya abiertamente aceptada 'ufo disclosure'.
Esperamos que los designios de Dios se cumplan, aceptando cada vez más la exhortación que proviene del Cielo de llevar a cabo la revolución que Cristo nos ha indicado y encarnar las enseñanzas eternas que el Santo Espíritu continúa ofreciéndonos.
Que lo disfruten.
Francesca Panfili
12 de abril de 2026
