ARCA DEL SOLE TV

04.07.2026

ENTREVISTA A GIORGIO BONGIOVANNI


Por Luigi Benedetti

En la capital italiana romana, el domingo 14 de junio de 2026, se realizo una magnífica entrevista a Giorgio Bongiovanni, cuidadosamente preparada por los talentosos jóvenes Alessio Coscia y Gabriele Ciulla.

El encuentro, que forma parte del pódcast de Arca del Sole TV, constituye una intensa síntesis de ciencia cósmico-espiritual, acontecimientos proféticos, enseñanzas crísticas y divulgación de la realidad extraterrestre. El heroico fervor que emana del ser Adoniesis nos hace retroceder siglos atrás, hasta los tristes días de la hoguera del filósofo cósmico, quien precisamente en Roma dejó sus despojos mortales. Pero hoy ya no hay mordaza que pueda contenerla: la Verdad no puede ser detenida.

Los conductores, Alessio Coscia y Gabriele Ciulla, iniciaron la entrevista pidiendo a Giorgio que recorriera las etapas más significativas de su acercamiento a los temas de la Ciencia del Espíritu. Giorgio relató entonces algunos episodios de su vida que anunciaron proféticamente su misión, entre ellos la estampita de Jesús que derramó lágrimas entre las manos de su madre y el encuentro con Adoniesis, ocurrido en un parque de su ciudad natal en 1976, cuando tenía 14 años. Posteriormente, se dedicó un amplio espacio al 2 de septiembre de 1989, el acontecimiento que marcó el inicio de la misión de Giorgio, cuando recibió los estigmas de la Santísima Madre en Fátima.

La entrevista continúa adentrándose en el núcleo de la misión de Giorgio, que consiste también en señalar al Anticristo. Giorgio explica cómo, mediante una deducción lógica, lo identificó en el mayor mal que aflige a su amada Sicilia: la Mafia.

Una vez identificado su objetivo, Giorgio comenzó a estudiar y emprendió el camino que lo llevó, primero, a convertirse en periodista antimafia y, posteriormente, a fundar el periódico Antimafia Duemila, que con el paso de los años se ha convertido en un punto de referencia para la lucha antimafia en Italia y en Europa.

La entrevista prosigue abordando los temas espirituales: se habla de la figura de Cristo. Giorgio explica que Cristo es la máxima expresión del Espíritu Omnicreante y que es el Espíritu Santo encarnado en el Hijo del Hombre y en el Hijo de Dios. Aunque la teología católica lo sitúa como la segunda Persona de la Trinidad, Él representa la primera Persona y constituye su máxima expresión, porque en Cristo Dios se hizo hombre. 

"¿Qué es para ti Jesucristo?", preguntan los entrevistadores. Giorgio responde: 

"Cristo es la máxima expresión de la Creación; Cristo es amor incondicional; Cristo nos salvó aun cuando no lo merecíamos. La singularidad del sacrificio de Cristo, hecho hombre, radica en que, aun teniendo la posibilidad de defenderse y de poner en acción sus extraordinarios poderes, se dejó matar por nosotros".

Los entrevistadores preguntan luego a Giorgio por qué la institución católica no lo ha reconocido. "Porque no me sometí al examen del Obispo de mi diócesis, la de Fermo", responde. Giorgio explica que no se sometió a la investigación diocesana, la cual exige evaluaciones médicas, teológicas y psicológicas, además de un prolongado período de clausura hasta la emisión del veredicto. Aunque sí se sometió a los exámenes médicos, prefirió no continuar con el proceso de investigación para poder cumplir la obra que le había sido encomendada por la Santísima Madre.

Se pasa luego a la convergencia entre la figura de Cristo y la visita extraterrestre:

El mensaje de Cristo y la visita extraterrestre - explica Giorgio - es la suma lógica de un razonamiento básico, que considera, según los hallazgos científicos de las últimas décadas, el espacio como un lugar inmenso y densamente poblado de planetas, estrellas y otros fenómenos cósmicos. Los mundos infinitos de Giordano Bruno".

Pero ¿cuál es el propósito de su visita? "Los extraterrestres nos aportarían su tecnología, que permitiría un bienestar equitativo para todos -prosigue Giorgio-, sin embargo, las familias poderosas del mundo no quieren perder el dominio que ejercen sobre las masas, un poder que desaparecería si existieran el bienestar y la igualdad de condiciones para todos los seres humanos".

Los habitantes del cosmos que siguen a Cristo se han redimido, pasando del estado material al estado angélico. En estas condiciones, Cristo les ofrece la Ciencia del Espíritu; "el Reino de Dios es el universo infinito".

La entrevista prosigue abordando la figura del Paráclito. Giorgio explica que Él es el Consolador Prometido, la entidad que desde 1952 se manifiesta también en nuestra confraternidad, primero en Eugenio y luego en Giorgio, y que continuará manifestándose hasta el regreso de Cristo. Lucifer quiere hacer creer que el retorno de Cristo será únicamente espiritual, pero no es así. Es un engaño del Maligno.

"¿Qué debe hacer una persona para prepararse para el regreso de Cristo?", pregunta uno de los entrevistadores.

Giorgio responde: 

"Son pocas las personas que lo han logrado. Debes dejarlo todo, impulsado por el fuego inextinguible de la vocación, y dedicarte a obrar por el regreso de Cristo, poniendo en práctica su ejemplo y su mensaje: ayudar al prójimo, a los más pobres, sanar (si tienes ese don), denunciar las injusticias, combatir todas las formas de delincuencia que oprimen a la sociedad, estudiar la ciencia del cosmos y estar dispuesto a dejar cualquier cosa: esposa, hijos, madre, padre, trabajo y afectos. Esto no significa literalmente no tener nada, porque necesitamos sobrevivir, sino estar dispuesto a dejarlo todo si el Padre así lo pide; permanecer desapegado de cualquier vínculo y llevar en el corazón una única llama que arda por Él. Entonces el Padre te concederá todo lo que necesites para vivir".

En la segunda parte del pódcast, Giorgio continúa ampliando la respuesta a la pregunta anterior: 

"La cuestión no es tanto dejar el dinero o los afectos. Dejarlo todo significa renunciar a uno mismo. El Evangelio dice: "Quien no renuncia a sí mismo no es digno de mí". ¿Qué quiere decir con esto? Que no debes buscar satisfacer tus propias necesidades, aquellas que pertenecen al ámbito de los sentimientos: el amor, la estima, el reconocimiento, todo aquello que apunta únicamente a tu satisfacción personal. Dejarlo todo significa hacer Su voluntad. Y al hacerlo, logrando así el propio bienestar, estando en paz con uno mismo".

"El sufrimiento es el deber del místico, es recorrer el Getsemaní con alegría. Siempre tenemos el libre albedrío, que implica discernimiento y te permite razonar. Pero si conoces la fuente de esa llamada, si comprendes verdaderamente su origen, no puedes decir que no. Solo puedes practicar la libre obediencia".

En toda la reunión se trataron varios temas.  

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