EL CANTO DEL ALMA

03.05.2026

"Padre, Padre, Padre…" Como un mantra, esta palabra brota de mí. No es un simple sonido, sino una fuerza vital a la cual me aferro en el vacío, en la debilidad, en el temor humano de no estar a la altura de su deseo de servicio. De repente, los ríos de colores, los aromas y las imágenes celestiales se desvanecen.
Siento el frío. Veo la melancolía que traspasa de tus palabras, Giorgio, en el testimonio de tu Getsemaní. En ese dolor, que es espejo el de Cristo, afloran mis pecados y mis faltas de amor, de esta vida y de aquellas pasadas.

Me hundo en un pesado sentimiento de culpa, una carga que parece aplastarme contra el suelo.

Luego, continúo escuchando tu podcast, envuelto por las notas sublimes de la música que amo, leo las profundas palabras de Marco Marsilli que actúan como un bálsamo. Mi espíritu se eleva. La pesadez se disuelve y aquellas imágenes indescriptibles vuelven a rodearme, hasta que me siento un todo con ellas.
El viento ya no es un simple movimiento del aire, sino un bailarín sinuoso que me guía. Los aromas no son percepciones, sino sustancias celestiales que me envuelven. La Luz es un calor que se convierte en un abrazo infinito.

En este estado de gracia, una Voz me habla: «¡Basta, criatura divina!Tu eres parte de Mí y de todo eso que he creado. No te sientas separada, no te sientas pequeña; ocupas exactamente el lugar que he diseñado para ti. Transforma este sentimiento de culpa. No sucumbas a los pensamientos oscuros, sino sublimalos. Supera toda debilidad y ya no pidas perdón; más bien, pide la fuerza para servir. Sirve a tus hermanos para servir a Mi Hijo, el Cristo, a través de Mi mensajero Giorgio, sus hijos y los míos.
Entrégate, cuánto más te entregues, más Me amarás para aprender a amarte a ti misma.Ríos de lágrimas caen ahora por mi rostro. Me siento rica, bendecida, amada.

En mi arde solo el deseo de correr, de luchar, de devolver al menos una milésima parte de la vida que me ha sido entregada.
De repente, un grito brota del corazón con una fuerza nueva: "¡Giorgio,Giorgio,Giorgio....Ayúdame a ayudarte!


Solo queda un inmenso y conmovedor deseo: el de estar apretada en tu abrazo Giorgio.
Simonetta Ercoli.

28 de abril de 2026

Adjunto:

Conexión infinita 

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