ENTRE HISTORIA, ESPIRITUALIDAD Y LLAMADA INTERIOR

05.05.2026

Primera Parte

El sábado 25 de abril de 2026, en Wetzikon, se llevó a cabo la inauguración de la nueva comunidad "Del Cielo a la Tierra" – Costa Dorada del Sol.

En una atmósfera tranquila, pero al mismo tiempo intensa, amigos, hermanos y hermanas se reunieron para vivir juntos este momento especial. Desde el inicio se percibía claramente que no se trataba simplemente de un evento, sino de un momento de recogimiento, de introspección y de orientación interior compartida.

Giorgio Bongiovanni abrió la velada con una imagen potente: las comunidades que nacen hoy son como un pequeño David frente a un gran Goliat. No a través de la fuerza exterior, el poder o la influencia, sino a través de la verdad, la fuerza espiritual y la fidelidad a Cristo, incluso lo que parece pequeño puede enfrentarse a aquello que parece invencible.

De sus palabras surgió claramente que un Arca no debe entenderse como una institución religiosa. No es un templo de piedra ni una organización en el sentido clásico, sino un espacio espiritual de encuentro: un lugar donde las personas se reúnen para prepararse interiormente y asumir una responsabilidad.

Un Arca no vive a través de estructuras, sino a través de la calidad de las personas que la componen.

Fue resaltado que lo que realmente importa son los valores vividos: justicia, fraternidad, libertad, misericordia y respeto por la vida. Estos valores no deben ser solo pensados o creídos, sino realizados concretamente en la vida cotidiana. Y es precisamente aquí donde reside el verdadero desafío.

Un concepto particularmente profundo fue el del Arca como una especie de "banco de prueba espiritual". Pequeñas comunidades dentro de la humanidad en las que se verifica si el ser humano es capaz de construir una nueva forma de convivencia. No basada en el poder o en el egoísmo, sino en la verdad, en la responsabilidad y en la madurez interior.

En este contexto, también se aclaró que el ser humano no puede esperar pasivamente una ayuda externa. Inteligencias superiores pueden observar, acompañar y sostener interiormente, pero nunca resolverán los problemas en lugar de la humanidad. La elección está siempre en el ser humano. Y es precisamente aquí donde reside la prueba: si el hombre está dispuesto a usar su libertad para el bien.

A lo largo de la velada, la atención se desplazó hacia el camino interior del ser humano. Giorgio habló sobre el desarrollo del alma, la reencarnación y el libre albedrío. Antes de cada encarnación, explicó, el alma elige un recorrido útil para su propia evolución. Sin embargo, este camino no es rígido: puede ser modificado por las elecciones del ser humano, tanto para el bien como para el mal.

Una imagen significativa acompañó esta explicación: el alma como una gota en el océano del espíritu divino. Esta gota emprende un largo viaje a través de la creación, acumula experiencias, aprende, comprende y desarrolla conciencia, hasta llegar a reconocer que: no solo "yo existo", sino "yo soy".

El sentido de este camino no reside únicamente en la vida misma, sino en el conocimiento, en el amor y en el retorno al origen.

Antes de la entrevista propiamente dicha, también se dedicó un espacio a la historia y al significado de Suiza. Se recordó el nacimiento de la Confederación en 1291, la idea de libertad y la figura simbólica de (Wilhelm Tell) Guillermo Tell, que —independientemente de su existencia histórica— representa un poderoso símbolo de independencia y firmeza interior.

Suiza fue descrita como un País nacido no del poder, sino de una elección de unión. Una comunidad de hombres libres que decidieron sostenerse mutuamente. Este mismo principio fue relacionado con la realidad actual: también hoy las comunidades nacen no por imposición, sino por una elección interior.

En este contexto, también la ciudad de Zúrich asumió un significado particular. Giorgio explicó que la elección de este lugar no es casual. Zúrich no es solo un centro económico, sino un punto con un rol simbólico profundo dentro de las estructuras globales de poder e influencia. Precisamente por eso, la presencia de un Arca puede ser vista como un contrapeso silencioso: pequeño, discreto, pero espiritualmente activo. Una vez más emerge la imagen de David contra Goliat, en otro plano.

Un momento muy personal fue aquel en el que se planteó la pregunta sobre cómo una persona puede comprender si pertenece a este camino. La respuesta fue simple pero profunda: hay que sentirlo. No es una decisión puramente racional, sino un reconocimiento interior, similar al enamorarse. Algo que no puede forzarse.

Sin embargo, este sentir debe crecer, ser verificado y confirmarse en la vida, a través del estudio, las experiencias y las pruebas. Porque la verdadera pertenencia no se manifiesta en el entusiasmo inicial, sino en la continuidad.

El primer momento de la velada concluyó con nuevas reflexiones sobre la responsabilidad, el libre albedrío y el valor de la vida. Después de estos intensos contenidos, se realizó una breve pausa antes de continuar con la segunda parte.

Segunda Parte

La marca de la bestia, el poder del dinero y el retorno de Cristo

Durante el encuentro se abordó uno de los temas más fuertes y delicados de la entrevista: el significado de la "marca de la bestia", el rol del dinero en el mundo actual, la figura del Anticristo, Giuda Legion, la crisis geopolítica global y, sobre todo, el retorno de Cristo.

Giorgio Bongiovanni explicó que la marca de la bestia no debe entenderse solo como un símbolo externo, político o tecnológico. En su esencia, la marca de la bestia es el dinero: no simplemente como un medio material, sino como "dios dinero", es decir, aquella fuerza que domina al ser humano, influye en la conciencia, guía a las naciones y determina las decisiones de los poderosos.

El dinero también puede ser utilizado para el bien: para ayudar a quienes sufren, sostener a los más débiles y promover la justicia. Pero cuando el ser humano vive para el dinero, cuando este se convierte en el centro de su existencia, entonces se transforma en una fuerza que puede aprisionar el alma.

En este sentido, también las tecnologías modernas, los sistemas digitales y las estructuras financieras globales son vistas como consecuencias de una realidad más profunda. No es el objeto en sí la marca de la bestia, sino el espíritu que lo anima: el dominio del dinero sobre el ser humano.

Giorgio vinculó este tema con el Apocalipsis, hablando de las grandes potencias mundiales, de las "dos bestias" y del "dragón". Según su interpretación, los poderes políticos, militares y económicos están, en distinta medida, subordinados a la lógica del dinero.

En lo referente a Giuda Legion, aclaró que no lo considera el Anticristo en sí, sino más bien un instrumento, una manifestación de este sistema. El verdadero Anticristo es el espíritu que domina a través del poder del dinero.

El discurso se amplió luego hacia la situación geopolítica actual. Giorgio subrayó que el mundo se encuentra en una fase extremadamente crítica, en la que los conflictos ya no nacen principalmente de ideologías o religiones, sino de intereses económicos.

También el riesgo de una tercera guerra mundial, potencialmente nuclear, está ligado a esta dinámica. Los Estados actúan para defender intereses y estructuras de poder, y la guerra se convierte en la expresión extrema de un sistema dominado por el dinero.

Una parte central de la entrevista se refirió a la misión espiritual de Giorgio. Él reiteró que no desea ser el centro, sino que se considera un mensajero, un puente hacia Cristo.

La figura central debe ser siempre Jesucristo: el Hijo de Dios, el maestro, el redentor.

Cristo ha sido descripto no solo como divino, sino profundamente humano. Un ser que ha amado, sufrido y vivido plenamente la experiencia humana, y precisamente por esto está cerca del hombre y lo comprende.

El retorno de Cristo fue presentado no como una fecha precisa, sino como un proceso ya en curso. Cristo ya está presente a nivel espiritual, a través de signos y manifestaciones. Su revelación pública ocurrirá según la voluntad del Padre.

También se abordaron temas relacionados con el cine y la tecnología. Películas como Terminator, The Abyss (El Abismo) y Encuentros cercanos del tercer tipo fueron mencionadas como posibles anticipaciones intuitivas de la realidad. Asimismo, la inteligencia artificial fue vista como parte de un sistema más amplio.

Por último, Giorgio habló de la verdadera espiritualidad. No basta con conocer o comprender: la espiritualidad auténtica se manifiesta en la acción. En defender la justicia, en sostener a los débiles, en tomar posición frente a la injusticia.

Una espiritualidad pasiva no es verdadera espiritualidad.

Luego subrayó la importancia de la educación de los hijos: no solo la seguridad material, sino valores como el coraje, la justicia y la responsabilidad.

En conclusión, dejó un mensaje simple pero poderoso: no perder nunca el entusiasmo ni el amor por la propia misión espiritual.

Porque todo puede cambiar en la vida, pero nunca debe apagarse el fuego interior que guía hacia la verdad y hacia Dios.


Maurizio Spirito

30 de abril de 2026

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