15 DE MARZO DE 2026: EXPOSICIÓN PÚBLICA DE LA ESFERA DE BUGA

21.05.2026

Por Fabio Major – PG Caria

Una fecha que entra en la historia, esculpida en el corazón de quienes estuvieron allí.
Ciudad de México, Auditorio Nacional, donde se presentan las más famosas estrellas del espectáculo del planeta. Un imponente anfiteatro cubierto con aproximadamente 10.000 asientos, el más grande de México.

Más de 8.000 almas abarrotadas en un teatro de gran tradición, conteniendo el aliento frente a ella: la esfera de Buga, expuesta en el foyer, tan cerca que casi se podía rozar su misterio con los dedos, antes de que la velada comenzara a palpitar de vida. 

Antes del evento, el aire era eléctrico.

Recogimos palabras rápidas, cargadas de emoción, de los protagonistas colombianos y del abogado Daniel Sheehan, con el corazón conmovido por el calor de una multitud que lo envolvía como un abrazo fraterno.

Era palpable: no era solo un encuentro, sino un despertar colectivo, el deseo de ser protagonistas, un puente entre la tierra y las estrellas.

La apertura explosiva

Y luego, boom: The Cool Town, mexicanos de fuego, irrumpen con una performance entre escenografías de temática extraterrestre, haciendo vibrar las paredes; una explosión de alegría y ritmo que calienta la atmósfera y prepara los corazones para lo que está por revelarse. 

Luego la noche tomó su forma más intensa, transformándose en una verdadera sucesión de testimonios, análisis, relatos y visiones, desplegándose como un tapiz histórico. 

Los ponentes

Don José Arias y David El Potro, respectivamente el recuperador y el primer custodio de la esfera, quien luego la entregó al mundo a través de Jaime Maussan; William Zúñiga, testigo del video de Yumbo, investigador de corazón puro; los jóvenes Yefer y Ximena, héroes inocentes del encuentro con otra esfera volante en Andinápolis...
Sus voces, sus ojos, transportan al público hasta allí, a los campos colombianos donde los seres del cielo se manifestaron a través de uno de sus fantásticos artefactos.
Las intervenciones de los colombianos dieron a la noche una dimensión concreta y humana, casi un hilo directo entre la experiencia vivida sobre el terreno y la audiencia internacional reunida para escuchar. Invita a pensar en el nombre de esta tierra, atribuido en honor a Cristóbal Colón, para celebrar a quien dio a conocer la existencia del "Nuevo Mundo" al pueblo. Y queremos pensar que no haya sido cómplice de las conquistas y genocidios cometidos por los europeos inmediatamente después.

Entre los ponentes también estuvo Pier Giorgio Caria, quien entra en escena con su pasión de casi cuarenta años, presentando los análisis forenses de los videos realizados en los meses anteriores por su equipo y por Sante Pagano, los cuales confirmaron la autenticidad de muchos videos sin dejar dudas. 

A continuación, el abogado Daniel Sheehan, que está aportando una contribución importantísima al proceso de disclosure en curso en Estados Unidos, intentando unir intenciones y limar diferencias entre las distintas facciones, tanto favorables como contrarias. 

Y también Steven Greer, gigante del disclosure, presenta estudios sobre la esfera —metalografía, Carbono-14— que hacen temblar a los fanfarrones del "es falso".
El señor Herrera, que lo acompaña, oficial estadounidense de un cuerpo militar especial, confiesa haber visto personalmente una esfera hermana en una base militar, un relato que añade a lo ya conocido el testimonio de un militar de alto perfil.

Mientras tanto, el ingeniero Rodolfo Garrido, que supervisa desde hace meses pruebas y análisis sobre la esfera de Buga y revela continuamente características que desafían y rompen con la ciencia conocida, hace una síntesis del trabajo realizado en los últimos meses.
Y en el centro, inevitablemente, Jaime Maussan, el guerrero de la verdad, el "anfitrión" de pasión inoxidable, que con férrea responsabilidad divulga lo que el poder oculta. 

Un punto de inflexión en el contacto extraterrestre

Personas de todos los continentes acudieron para "rozar" lo que fue presentado oportunamente como el primer artefacto extraterrestre en manos del pueblo civil, y no de los militares, percibiendo claramente que estaban frente a un momento histórico.
El éxito del evento no dependió solamente de la notoriedad de Maussan y sus colegas, sino de un interés ya evidente y creciente hacia el tema extraterrestre y el disclosure, cada vez más legitimado más allá de estrategias y manipulaciones del poder.

En un contexto también marcado por las recientes oleadas de supuestos "drones" en los cielos de Estados Unidos y Europa, el fenómeno OVNI parece llamar a las puertas del mundo y mostrarse abiertamente, transformando el evento en una señal fuerte: ya no un tema marginal, sino un fenómeno capaz de atraer atención internacional y llenar un auditorio con miles de personas, unas 8.500, que permanecieron pegadas a sus asientos durante aproximadamente cuatro horas.

La esfera, en el centro de la escena, observada por todos, aparecía así como un estandarte de este giro, casi anunciando una nueva fase —una nave que vira de la oscuridad hacia la luz— en la que la frontera entre testimonio, investigación científica y conciencia pública se vuelve cada vez más delgada. 

El encuentro con un mito

Después de la velada, el privilegio: una conversación y una breve entrevista con el Dr. Steven Greer, voz resonante de la ufología desde hace décadas, quien elevó el tema desde los márgenes hacia la seriedad científica, política, militar, humana e incluso espiritual.
Una figura de peso en el tablero de la ufología, cuyo rigor y profesionalismo son una hoja que corta las tinieblas. 

El banquete

Al día siguiente, invitación sagrada: casa de Jaime, bosque montañoso en las afueras de Ciudad de México a casi 3.000 metros sobre el nivel del mar, un escenario único, corazón palpitante.

Emociones puras entre invitados y allegados cercanos.
Jaime comparte alegrías y espinas de una vida al servicio de la Causa, sin mancha, en nombre de la Verdad.

Temía ver gradas vacías; en cambio vio un mar de almas inmóviles durante cuatro horas, y el nudo en la garganta se disolvió en lágrimas de triunfo frente a sus amigos.
Y nosotros, con el privilegio de haber vivido esta escena íntima y de haber participado en un evento que, en la historia de la revelación extraterrestre en la Tierra, marca un antes y un después.

Durante la velada, Jaime Maussan revela haber percibido íntimamente que la esfera, casi como un ser consciente, estaba feliz por el resultado de la jornada y por la apasionada participación del público.
Frase que pronuncia con cierto temor:
"Sé que podrían tomarme por loco", afirma.
Entonces una señora frente a él, del otro lado de la mesa, sorprendida dice:
"Increíble Jaime, tomé una foto donde, gracias al juego de luces, la esfera parece sonreír."
Y tomando su celular, muestra la imagen a los presentes.
¿Una casualidad? ¿Una señal? ¿Una confirmación? Quién sabe. A veces lo imprevisible se manifiesta así, con una sencillez desarmante y un poco irónica. 

Ella, la Estrella

Sí, la esfera: protagonista absoluta, frente a todos, heraldo de una Nueva Era.
Recuperada en marzo de 2025, ya convertida en ícono global dentro del mundo de la ufología —porque ya se sabe, las masas todavía hacen oídos sordos— entregada desde el Cielo a Jaime Maussan para rasgar el velo.

Quién sabe si sus "sentidos", como dicen los estudiosos, vibraron de aprobación sobre aquel inmenso escenario.
Como Parsifal cuando finalmente encuentra el Grial, esta esfera encarna el sueño ufológico: toca el corazón, despierta conciencias, anuncia el Contacto.

El Cielo no se detiene, y nosotros, testigos, llevamos sobre nuestros hombros las insignias del reino.

Fraternalmente,
Fabio Major – PG Caria
07/04/26 

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