Gaza: Cuando el amor responde a la violencia

23.10.2026

La obra de Giovanni Bongiovanni y FUNIMA International

Agua, alimentos, mantas y apoyo a la infancia: gestos concretos para proteger la vida de una población martirizada.

En Gaza, una entrega de agua potable, una manta o algo de comida pueden marcar la diferencia entre resistir y sucumbir. Detrás de cada pedido de ayuda hay niños privados de tranquilidad, padres que intentan proteger a sus hijos y familias obligadas a abandonarlo todo. FUNIMA International denuncia esta tragedia como un genocidio en curso, acompañado de la destrucción de las infraestructuras civiles y de obstáculos al ingreso de la ayuda. Un sufrimiento que interpela a la conciencia humana y a las responsabilidades de quienes detentan el poder.

Cuando la sed de dominio, la codicia y los intereses de los poderosos prevalecen sobre el valor de la vida, son los inocentes quienes pagan el precio. Ningún interés político, económico o militar puede justificar el sacrificio de un niño. Ante este dolor, la solidaridad se convierte en una responsabilidad moral: reconocer en el otro a un hermano y actuar para que pueda vivir.

Con este compromiso, Giovanni Bongiovanni, presidente de FUNIMA International, coordina las intervenciones de asistencia a las familias civiles de Gaza a través de una red de colaboradores locales. En enero de 2026 explicó que no podía estar físicamente presente en el lugar y que debía dirigir a distancia esta compleja actividad humanitaria.

En el informe correspondiente al período agosto–noviembre de 2025, la organización documenta la financiación de una cisterna de 5.000 litros de agua potable para más de 50 familias y el apoyo al traslado de 15 personas desde las zonas bombardeadas hacia lugares relativamente más seguros. Las intervenciones incluyen alimentos, medicamentos, pañales, productos de higiene, mantas y materiales de protección temporal. Posteriormente también se informó sobre la entrega de tiendas de campaña y la ayuda a las familias afectadas por una inundación.

Una red integrada por un fotoperiodista, un enfermero y referentes familiares y comunitarios permite identificar las necesidades, conseguir los bienes disponibles en el territorio y documentar las entregas. Cada intervención debe afrontar condiciones de seguridad extremadamente difíciles.

Además de la emergencia, está el futuro de los niños. En marzo de 2026, FUNIMA difundió el llamado de la escuela Shumous Al-Mustaqbal, "Soles del Futuro", en el norte de Gaza: unos 200 niños de entre cinco y diez años habían retomado sus estudios a pesar de la destrucción del edificio original. La organización solicitó apoyo para proporcionar mochilas, útiles escolares y productos de higiene. En ese deseo de aprender sobrevive una esperanza que la violencia nunca debería poder apagar.

Para Bongiovanni, el vínculo con Palestina tiene también un profundo significado histórico y espiritual. Dar de beber a los sedientos, alimentar a quienes tienen hambre y ofrecer refugio a quienes lo han perdido todo hace concreto el amor al prójimo. En cada persona auxiliada se reconoce una dignidad que ninguna guerra puede borrar.

Quienes deseen apoyar esta obra pueden contribuir a través de la campaña «Dona por Gaza«. Cada ayuda lleva consigo un mensaje sencillo, pero esencial: no están solos. Sus vidas nos importan.

La Redacción

14 de octubre de 2026

Share