JUSTICIA SOCIAL Y CRISTIANISMO

03.04.2026

Bienaventurados los pobres en espíritu,
porque de ellos es el reino de los cielos.
Mat 5:3 


Por Erika Pais

En estas líneas que siempre son pocas cuando de plasmar pensamientos se trata y careciendo, además, de la técnica de un periodista, la verborragia de un investigador y la prolijidad de un teólogo intentaré desarrollar una concepción, seguramente etérea para muchos, de una sociedad reflejada e inspirada pura y exclusivamente en aquellos discursos, ejemplos "vivos" y conceptos expresados por Jesús Cristo.
Una sociedad quizás históricamente lógica y ¿por qué no? naturalmente política como expresión social humana, pero esencialmente genuina.

Interpretada a través de una ideología que encuentra una limitación académica y científica por el contenido religioso y espiritual que la compone.
Construida sobre determinadas premisas recogidas por quienes son considerados consensualmente discípulos de aquel que las expresó y posteriormente plasmadas en el "Nuevo Testamento" por "fuentes válidas" aceptadas sistémicamente e institucionalizadas a lo largo de la historia dentro del Status Quo.
Premisas que, habiendo sido expresadas dentro de un determinado contexto histórico y en una sociedad subyugada, encerraban, en sí mismas un discurso liberador.

Desde los días de Juan el Bautista hasta ahora,
el reino de los cielos sufre violencia, y los violentos lo arrebatan.
Mat 11:12


Como ejercicio puramente empírico y desechando todo enunciado pasible de ser considerado subjetivo, me sumergiría a bucear en los infinitos caminos en los que se podría entender (o al menos intentar hacerlo) y concebir al cristianismo como fuente ideológica y política contenedora de aquellos elementos necesarios para transformar y/o construir un sistema perfecto de convivencia humano.
En el quizás, mal llamado, cristianismo, nos encontramos con una lectura, una visión cosmogónica de la humanidad y sus conflictos, concebida, interpretada y contrastada por un sujeto al que le han sido otorgadas características supra humanas, pero que aquello que predicaba era posible ser alcanzado por el Hombre.
Vayan las palabras volcadas en este escrito para los hombres, mujeres y jóvenes creyentes autoproclamados cristianos y para los ateos o escépticos que buscan incansablemente construir una sociedad humana generadora de un estado de felicidad emocional y político para todos los individuos sin distinción alguna. 


Reunió de inmediato a los sumos sacerdotes y a los que enseñaban la Ley al pueblo, y les hizo precisar dónde tenía que nacer el Mesías."
Mateo 2:4


De acuerdo a la bibliografía y los diferentes relatos orales y escritos, así como los elementos considerados probatorios, podemos concebir, por lo menos, la existencia de una persona con las características otorgadas a Jesús interactuando con la sociedad hebrea y romana principalmente en la zona de Galilea, Judea y Jerusalén, hace más de dos mil años. Así como podemos más o menos conocer la estructura política y social hebrea gobernante durante ese período, en que la figura del Juez y Religioso, la mayoría de las veces confluían en la misma persona. Lo que garantizaba el control social utilizando la autoridad religiosa y la política a conveniencia, haciéndolas converger algunas veces y otras separándolas drásticamente.

De acuerdo a las noticias que se tienen sobre la organización socio política de la época y la administración de una Justicia que sostuviera el poder de tan frágil régimen hebreo es fácil desprender que esta macro y micro visión revolucionaria, de una Nueva Sociedad Humana a la que sería posible acceder "haciendo nuevas las cosas", esta lectura crítica desestabilizadora de absolutamente todos los paradigmas dominantes, que posteriormente podría devenirse en una idea original y luego también en un sistema jurídico en sí mismo, era absolutamente novedosa y no encuentra origen ideológico, desde el punto de vista político, más que en el mismo precursor, Jesús Cristo. 


No penséis que he venido para traer paz a la tierra; no he venido para traer paz, sino espada. Porque he venido para poner en disensión al hombre contra su padre, a la hija contra su madre, y a la nuera contra su suegra ;
y los enemigos del hombre serán los de su casa.
Mat 10:34-36


La originalidad es linfa vital y necesaria para promover una crisis que dé lugar al nacimiento de un nuevo sistema social. Un nuevo orden hipotéticamente más Justo.
Sistema cuyo origen, además, en este caso es puramente incorrupto, único, estático y resistente al devenir histórico propio del hombre y la inevitable evolución en todas sus facetas, tecnológicas, sociales, culturales e incluso éticas y morales porque proviene de Dios. 


Y le pasaron el libro del profeta Isaías. Jesús desenrolló el libro y encontró el pasaje donde estaba escrito:
El Espíritu del Señor está sobre mí. Él me ha ungido para llevar buenas nuevas a los pobres, para anunciar la libertad a los cautivos, y a los ciegos que pronto van a ver, para despedir libres a los oprimidos"
Luc 4:17-18


En el mundo occidental nos encontramos con innumerables obstáculos para poder delinear y encuadrar, dentro de un sistema de axiomas sociales estructuralmente firmes, cualquier idea que pueda ser concebida dentro de un marco religioso, confundiendo muchas veces la espiritualidad innata del Hombre con Religión y las instituciones que las administran y las representan.

Pero, en definitiva, cualquiera sea la circunstancia en la que se produce el nacimiento de una idea, ésta siempre emerge como una necesidad humana y debe ser interpretada, desarrollada y aplicada necesariamente por los Hombres. 


Y cuando terminó Jesús estas palabras, la gente se admiraba de su doctrina;
porque les enseñaba como quien tiene autoridad, y no como los escribas.
Mat 7:28-29
Así habló Jesús en Cafarnaúm enseñando en la sinagoga. Al escucharlo, cierto número de discípulos de Jesús dijeron: «¡Este lenguaje es muy duro! ¿Quién querrá escucharlo?»
Juan 6:59-60


El cristianismo, como doctrina puramente religiosa, propone la Salvación de las almas como fruto de un aprendizaje y un recorrido marcado por la necesidad de desarrollar, a lo largo de la vida del individuo, conductas agradables a Dios. Uno de los dogmas principales en los que se mantiene la Iglesia es que nuestro fin único es ser el ser Juzgados. El premio es el entrar al Paraíso luego del Juicio al que todos seríamos sometidos, en el que se medirán las aptitudes crísticas desarrolladas y, de acuerdo a eso, desde lo Alto se elegirá a aquellos que son dignos o aptos para poder disfrutar de ese nuevo mundo regido por Cristo.

Sin embargo, ese Juicio podría ser evitado. Por lo que el Juicio no sería un fin tal como lo propone la Institución eclesiástica, sino que sería una consecuencia.


Dios no envió al Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que se salve el mundo gracias a él.
Para quien cree en él no hay juicio. En cambio, el que no cree ya se ha condenado, por el hecho de no creer en el Nombre del Hijo único de Dios.
Juan 3:17 -18


¿Podemos concebir el término: "mundo" como todo lo que es tangible y terrenal en donde habita y experimenta el espíritu, o Planeta, estructura, sociedad, todo aquello en lo que repercuten las acciones humanas?

Es claro e irrefutable que las enseñanzas encontradas en los Evangelios están basadas, sobre todo, en la propia condición del Hombre como ser individual en relación con el otro y por las cuales sería posible realizarnos, finalmente, como una comunidad feliz, mientras que la relación con lo Alto es continua y directa debido a la Omnipresencia de Dios y Su perfección.

Este dogma sitúa al Hombre en la necesidad de vivir al cristianismo, internamente, en su relación con Dios propiamente y fuera de sí mismo en la relación con el prójimo, procurando convertirse en uno de los herederos de ese mundo sin sufrimiento, sin necesidades, sin diferencias y basado en una única Justicia.

Y como no existe un cristianismo en la idea y en las meras palabras del que simplemente se habla en los ámbitos religiosos y otro distinto en las formas, que es donde éste se manifiesta materialmente, aquel que lo profese o decida abrazarlo se debería sentir obligado a transformar el entorno en el que vive en una estructura idónea para el desarrollo de ese modelo humano querido por Dios. 


Está escrito en los Profetas: Serán todos enseñados por Dios, y es así como viene a mí toda persona que ha escuchado al Padre y ha recibido su enseñanza.
Juan 6:45 

De acuerdo al discurso cristiano en el que nos reconocemos todos y cada uno como partes indivisibles de Dios si la estructura socio-económica-cultural que contiene a una sociedad determinada, no es beneficiosa para tan solo algunas de las personas que la componen, entonces tampoco lo es para ninguna criatura por El creada en el plano en que se está manifestando dicha sociedad, porque si una parte de Él no está en equilibrio, entonces tampoco lo está toda Su creación.


¿Qué hombre hay de vosotros, que, si su hijo le pide pan, le dará una piedra?
¿O si le pide un pescado, le dará una serpiente?
Mateo 7:9-10


Sería imposible para el creyente, desde este punto de vista, dividir en su vida cotidiana el componente religioso, sobre todo el espiritual, del político o del social.
Porque lo político y lo social son expresiones humanas que, además, responden a otros varios factores, entre ellos el cultural y educativo visto éstos como los principales formadores del Ser y a la familia, la sociedad o la comunidad como vectores de estos factores.

Aquí empezamos a vislumbrar, entonces, a la verdadera educación cristiana o al cristianismo como un posible generador de la consciencia que antecede a la política, al cristianismo gestor imprescindible de la política como herramienta para la construcción de aquella estructura mencionada con anterioridad.

Estructura en la que se asegure una oportunidad, a toda criatura viviente (prójimo)de desarrollar, a través de la cultura, de la vida cotidiana y de cada uno de los hechos sociales de los que forma parte, las condiciones humanas beneficiosas para el espíritu y además, necesarias para acceder al "Nuevo Cielo". Sean estas criaturas cristianas por elección o no, o ateas, entendiendo que TODOS se salvarían a través Suyo. O sea, se "salvarían" a través del desarrollo interior de Sus enseñanzas expresadas hacia el exterior en la convivencia con los demás y en el medio que toque "en suerte".


En verdad les digo: El que crea en mí hará las mismas obras que yo hago y, como ahora voy al Padre, las hará aún mayores
Si ustedes me aman, guardarán mis mandamientos
Juan 14:12 y 15


De los cuatro evangelios que conforman el Nuevo Testamento y que, precisamente son los que relatan la vida, el juicio y la ejecución por Crucifixión de Jesus, es el de Juan el que se detiene más en la transmisión de los conceptos vertidos por el Nazareno y las interpretaciones de éstos en los relatos de los hechos, propiamente dicho, que describe muy fugazmente. Incluso podemos encontrar algunos mismos conceptos repetidos varias veces. Esto es atribuido, por los estudiosos, a la forma desordenada en que fue escrito, pero yo me atrevería a decir que se debe a que fueron conceptos, repetidos a propósito, por el propio Cristo y en diferentes situaciones y oportunidades con el fin de que se transformen en pilares de Su discurso.

Esta diferencia entre los demás evangelios y el de Juan se debe a que éste fue escrito para las generaciones venideras mientras que los otros fueron para testimoniar la presencia de Dios entre los Hombres.

Y es en éste, justamente, en el Evangelio de Juan, en el que encontramos el componente propiamente social del mensaje Divino. Así como las razones que nos llevarán a descubrir y entender que La Crucifixión de Cristo, además de un Deicidio, fue el primer asesinato político de la historia moderna

Hijo eterno de Dios hecho hombre, no vino sólo para enseñar, sino para transformar la creación.


"Esto fue escrito para que ustedes crean que Jesús es el Hijo de Dios"
(Jn 20,31)


Ahora bien, el cristianismo es sujeto de análisis y críticas continuas, dependiendo de las épocas y acontecimientos más o menos importantes propios del ejercicio del ser y de la condición humana de la especie. Así como el lugar o rol que la Iglesia, representada por Pedro, posea en los diferentes acontecimientos históricos.

Como misterio Divino, sus doctrinas son pasibles de interpretaciones, más o menos dogmáticas, más o menos aceptadas y más o menos herejes. Por lo que no es raro ver, a lo largo del tiempo, que las diferentes corrientes cristianas y sus instituciones eclesiásticas conciban y por ende abracen, nuevas concepciones teológicas o reinterpreten las ya establecidas, siempre con un carácter definitivo e incontrastable, pero que terminan siendo temporáneas y discutibles. Las causas de estos procesos de reinterpretación son adjudicadas a la evolución propia de la sociedad humana y a una necesaria adaptación cultural.

Pero lo cierto es, que este fenómeno de continua transformación responde a la supervivencia de la institución, es decir, a la necesidad de mantener viva la doctrina y realizar así el cometido de su existencia: "Acercar las almas a Dios" y responden también, a una mercantilización soslayada de las religiones. 


Entonces los jefes de los sacerdotes pensaron en dar muerte también a Lázaro, pues por su causa muchos judíos se alejaban de ellos y creían en Jesús.
Juan 12:10-11


Mientras más almas se vuelquen al dogma católico( interpretación y visión institucional del verbo crístico), más satisfechos estarían los " Pastores de Hombres" sintiendo que realizan "Su" Voluntad y la misión que les fue encomendada como obreros del Señor.

Es así como la "evangelización" se transforma en una especie de competencia sobre quien copta más individuos(de las almas mejor ni hablemos) entre los diferentes expositores y divulgadores de las enseñanzas sagradas, sean estos curas, pastores, gurúes, místicos y también entre los diferentes credos.

El Verbo se reduce a una simple oferta y demanda para que sea consumido a gusto de cada cual y como más cómodo le resulte. Existe una "verdad" para el rico aburrido que busca nuevas sensaciones mágicas o justificar sus limitaciones y lavar sus culpas y también otra "verdad "que sea consuelo del olvidado y el oprimido.

Unos prefieren esperar a Cristo con las manos juntas en rezo y aceptar pasivamente todo lo que sucede a su alrededor, sea esto injusto o no (mientras más injusto mejor porque les otorgaría mayor sufrimiento hipócrita) y para otros alcanza esperarlo solamente alimentando a los pobres (volviéndolos dependientes de esta caridad) y no hacer daño a nadie viviendo lo más honradamente posible.

Hay quienes ofrecen al Cristo ya manifestado y que ha perdonado nuevamente todas y cada una de nuestras ignominias y hay quien lo regala en estampitas con diferentes nombres y colores. Existe quienes lucran y también quienes abrazan la miseria evangelizando, aunque esto último tampoco sería garantía de nada. 


Conozco tus obras, tus dificultades y tu perseverancia. Sé que no puedes tolerar a los malos y que pusiste a prueba a los que se llaman a sí mismos apóstoles y los hallaste mentirosos. Tampoco te falta la constancia y has sufrido por mi nombre sin desanimarte, pero tengo algo en contra tuya, y es que has perdido tu amor del principio.
Apocalipsis 2:2-4


Dentro de este esquema de revisión y autocrítica es que nace, por ejemplo, la Teología de la Liberación. Como una necesidad de reconquistar aquellas personas que le daban la espalda a la fe por no verse contenidas por su iglesia en un período de mucho sufrimiento y dolor. Era imperioso llevar a la gente el mensaje "revolucionario" de un Cristo vivo que se manifiesta en los olvidados.

Aunque es posible encontrar ciertos discursos apegados a esta Teología ya en los años 50 o 60 en Bélgica, la pobreza en América Latina y los diferentes conflictos políticos que alimentaban cada vez más la diferencia entre aquel que tiene mucho y el que nada posee, incitó a una nueva interpretación del cristianismo abrazada por una pequeña pero significativa parte del apostolado, sobre todo, tercer mundista.

Asociando siempre erróneamente el concepto de primero, segundo o tercer mundista con la capacidad económica de cada país…Equivocación proveniente y quizás hecha a propósito, de la interpretación realizada por el coloso del Norte sobre el futuro que le depararía a cada estado que se hubiera manifestado neutro durante el gran conflicto de la Guerra fría…

Con la expansión del comunismo y durante las tensiones de la Guerra fría fueron llamados como países del primer mundo aquellos que coqueteaban y apoyaban el bloque Norteamericano, países de segundo mundo, sin embargo, serían aquellos del bloque Soviético y quedando como el tercer mundo los países neutros.

Como si fuera un gran juego de estrategia la neutralidad se paga cara y una especie de maldición sureña, pero proveniente del norte, comenzó a recorrer cada país neutro, saqueándolo, infiltrándolo y llevándolo a la pobreza para que dejara de ser neutro más por necesidad que por ideología. Es así que, algunos de los países clasificados como "tercer mundistas" por no pertenecer a ninguna facción pro Rusa o pro Yanky, pasaron, por obra de magia, a ser reconocidos o llamados de tal forma, no debido a su neutralidad, sino que por tener bajos índices de desarrollo.

Nos encontramos, entonces, gratamente, en este panorama con representantes de la iglesia interviniendo activamente en el medio de los Hombres pobres. Vicarios del Señor que elegían trasladar parroquias y capillas al medio de las villas miserias, interesados y preocupados por la política, militando por educación, salud y derechos humanos.

Pero, también nos encontramos con una Iglesia que reparte caridad a cambio de sumar fieles, porque el fin primario, siempre seguía siendo divulgar el mensaje de Cristo, esta vez siendo ejemplo de Su presencia entre los pobres.

Una interpretación de la doctrina cristiana de las más acertadas, pero que, salvo muy raras excepciones, sirve más para dignificar la fe del propio sacerdote y hacer más visible y presente al Cristo entre los hombres mediante el ejemplo sacerdotal que para realmente llevar sus almas hacia Él.


Jesús les contestó: «En verdad les digo: Ustedes me buscan, no porque han visto a través de los signos, sino porque han comido pan hasta saciarse.
Juan Cap 6:26


Pero el cristianismo no se trata de coptar personas hacia la mera conversión intelectual, sino que se trata de llevar a las almas a realizar que el Camino, la Verdad y la Vida son una sola cosa, que deben ser las tres cosas para poder ser una sola y si tan solo una de esas cosas no es, entonces tampoco es ninguna de las tres.

Se trata de generar las condiciones óptimas a nuestro alrededor para poner en práctica la máxima principal que expresa la dimensión de la Justicia Divina a la que, no solo podríamos ser sometidos en un futuro juicio, sino que debemos saber discernirla. Y que, si la discernimos realmente, la pondremos en práctica por añadidura y si la ponemos en práctica la tierra será fértil para los elegidos, para que se multiplique el pueblo de Dios realizando Su Voluntad ya que, en ese punto, sería también la nuestra. 


Se acercaba la Pascua de los judíos, y Jesús subió a Jerusalén. Encontró en el Templo a los vendedores de bueyes, ovejas y palomas, y a los cambistas sentados detrás de sus mesas. Hizo un látigo con cuerdas y los echó a todos fuera del Templo junto con las ovejas y bueyes; derribó las mesas de los cambistas y desparramó el dinero por el suelo. A los que vendían palomas les dijo: «Saquen eso de aquí y no conviertan la Casa de mi Padre en un mercado.»
Juan 2:13 -16


La misión del cristiano es la de preparar el campo para Instaurar el Reino de Dios en la Tierra (Una sociedad Justa), es decir, destruir lo viejo gobernado por el maligno y que proviene de las tinieblas (Injusticia Social) causa del sufrimiento humano en el sueño de la materia para que el Padre construya aquello nuevo que albergará la Luz de un Nuevo día (El Hombre Nuevo). 


Un árbol bueno no puede producir frutos malos, ni un árbol malo producir frutos buenos.
Mateo 7:18


¿Pero cómo podría construirse algo nuevo sobre lo que está podrido?
¿Cómo es posible vivir en las tinieblas, enseñar en las tinieblas, construir nuestras casas en las tinieblas, comer en las tinieblas, dormir en las tinieblas, luchar en las tinieblas y ayudar al pobre o al desamparado en las tinieblas sin que las tinieblas te envuelvan, te abracen, te susurren, te sometan y te hagan parte de ellas?

El trabajo más grande el maligno no lo hace dentro nuestro, porque no le está permitido tocarnos el alma, lo hace fuera de nosotros, lo hace a través del sistema(estructura) en el que vivimos, del que parecería que no podemos escapar y al que nos sometemos muchas veces con agrado.

Un sistema pensado, creado e ideado para que existan dominados y dominadores y en el que podríamos elegir ser cualquiera de estas dos clases de individuos sin darnos ni siquiera cuenta. Un sistema perfecto para distraernos de la mirada del Padre y seamos incapaces de llegar a Él. En el cual solo pensemos en sobrevivir bajo sus condiciones para poder pertenecer. Porque de ese sistema nos nutrimos y en ese, su sistema (el del maligno), nos desarrollamos. 


Nadie puede servir a dos señores; porque o aborrecerá a uno y amará al otro, o se apegará a uno y despreciará al otro. No podéis servir a Dios y a las riquezas.
Mateo 6:24


Cuando damos de comer al pobre en este sistema corrupto y no le enseñamos a enfrentarlo para destruirlo, o no luchamos nosotros mismos para hacerlo, estamos siendo cómplices. Somos nosotros mismos los verdugos de esos pobres que asistimos, porque somos parte de un engranaje ideado para alimentarse de sí mismo, reconstruirse y sostenerse infinitamente adaptándose a cada nueva ideología que pudiera nacer con el cometido de contrastarlo para poder cambiarlo.

Un sistema en el que, precisamente, para que funcione a la perfección, debe haber, pobres que aspiren a ser ricos y pobres que acepten su pobreza como una ofrenda a Dios y se sometan, oprimidos que se revelen, enfermos, criminales, pensadores corruptos y libres pensadores, guerras y paz aparente, sindicatos y cárceles, leyes y democracias, dictaduras y monarquías, inmigrantes desplazados y ultra nacionalistas. Religiones, credos, opio místico y sobre todo odios fomentados por falsos valores morales originados, pero también sustentados por esos credos.

Debe haber buenos samaritanos y cristianos que estén dispuestos a dedicarse al prójimo. Porque este es un sistema que para sobrevivir debe estar en eterno conflicto. Debe ofrecer cierta "libertad", diversidad de opiniones y opciones de vida para poder someter al Hombre y de esa forma seguir alimentando y sosteniendo la Ley de Yahve, el dios que realmente gobierna este mundo. 


¿Por qué no podían creer? Isaías lo había dicho también: Cegó sus ojos y endureció su corazón para que no vieran, ni comprendieran, ni se volvieran a mí: de hacerlo, yo los habría sanado. Esto lo dijo Isaías, porque vio su gloria y habló de él.
Juan 12:39-41


Como todo producto humano, una corriente de pensamiento nova, una idea nueva o doctrina, parte y comienza desde una visión e interpretación, más o menos completa, de una realidad histórica y lugar determinado. Así como de un análisis de los diferentes hechos humanos que se suceden en el desarrollo de una sociedad y que, además, como tal tiende naturalmente a evolucionar y por lo tanto a reestructurarse.

Cuando este pensamiento nuevo es producto de una reacción debido al desgaste sufrido por un determinado grupo de individuos, la doctrina ésta surge como una concepción más o menos original de un modelo social que procure satisfacer las necesidades no resueltas de éstos. Concepción que, una vez interpretada como ideología, posteriormente es aceptada o realizada intelectualmente por un sector capaz de influir en dicha sociedad y que no necesariamente debe ser o será la mayoría.

Ideologías que, aunque fueran inspiradas en valores positivos de justicia, pueden más o menos, acercarse a un modelo ideal de sociedad más o menos crística.

Pero ideologías que, como fruto o consecuencia de un sistema perverso cuyo fin, desde el punto de vista espiritual, es producir seres humanos también perversos y desde el punto de vista humano es el de asegurarse la existencia de oprimidos y opresores, están destinadas a ser fagocitadas por éste sistema de cual emanaron, en el mejor de los casos, o a ser utilizadas por éste para autosostenerse en equilibrio, usufructuando de estas ideologías, como placebo para mitigar el descontento natural del Hombre cuando algunos pequeños destellos de su consciencia dormida le emite una señal de alerta.


Mi carne es verdadera comida y mi sangre es verdadera bebida. El que come mi carne y bebe mi sangre permanece en mí y yo en él. Como el Padre, que es vida, me envió y yo vivo por el Padre, así quien me come vivirá por mí. Este es el pan que ha bajado del cielo. Pero no como el de vuestros antepasados, que comieron y después murieron. El que coma este pan vivirá para siempre.
Juan 6:55-58


Necesariamente las bases para construir un Nuevo Mundo, primero desde el punto de vista espiritual y luego social, cultural, científico y político deben provenir desde afuera del Mundo. Para que sea incorruptible y puro no puede nacer del Hombre para el Hombre, sino que debe provenir de Dios para el Hombre.

Y si Dios fuese una mera construcción psíquica y mental del ser humano colocada arriba de sí mismo para poder explicarse el funcionamiento de las cosas que no entiende, la razón del sufrimiento o la realización de lo imposible, esta visión supra humana, de todas formas siempre sería realizada desde afuera de sí y coloca al Hombre en una posición que le permite y facilita la autocrítica y ver sus propios errores.

Con lo expresado anteriormente ya podemos explicar a los escépticos, sean ateos o no, cristianos o no, con lógica objetiva, que: la doctrina Crística surge, tal vez como respuesta, ¿Y por qué no Divina? (concibiendo a la divinidad como un estado superior de la inteligencia humana que propicia una amplia visión periférica) de la necesidad del Hombre, como ser social, de desarrollar una alternativa ideológica idónea y definitiva para su continua búsqueda de la felicidad y estabilidad cuyo fruto sea un orden perfecto y Justo y que, él por sí mismo era y es incapaz de concebir.


Jesús les contestó: «Todavía no ha llegado mi tiempo, mientras que para ustedes todo tiempo es bueno. El mundo no puede odiarlos a ustedes, pero a mí sí que me odia, porque yo muestro que sus obras son malas.
Juan 7:6-7


Jesús habla de Obras, de algo tangible, material. Las obras se ven reflejadas en la sociedad, en la gente, en las estructuras, si estas son buenas o malas dependerá de la repercusión que tengan en la comunidad. Si hay hambre, enfermedades, violencia y guerras, es porque el sistema social y el ordenamiento jurídico no es justo y provoca crisis.

Jesús pone en evidencia que lo persiguen porque viene a dejar en descubierto y destruir la Ley de Yahve para perfeccionarla haciéndola mutar.

Porque mismo dentro del propio pueblo judío mientras hubiera crisis y divisiones nunca podrían liberarse de los romanos y desarrollarse como una nación de Dios.

Había y ha llegado el momento de evolucionar, dejando atrás todo aquello que nos identifica con nuestro viejo estado natural de pertenencia al reino animal y someter la materia creada, representada y administrada por este Dios tirano, celoso y cada vez más enquistado dentro del espíritu del, ahora, Homo Sapiens.

Un Dios que había seducido no solo al pueblo judío, sino también a todos los que, aun no reconociéndolo como una deidad propia, eran testigos de Su poder a través de los relatos sobre las enormes manifestaciones "divinas" protegiendo al pueblo hebreo y le temían, por ejemplo: los romanos.

Un pueblo judío que había sido dotado con determinadas capacidades humanas que los diferenciaban del resto volviéndolo el pueblo elegido, capacidades, pero, que eran utilizadas por este "dios" para servirse a sí mismo y no a la Creación.

Resistencia, inteligencia y habilidades en el manejo de la materia, así como de los misterios divinos, sumado a su capacidad de adaptación y organización, convertía a los hebreos en instrumentos útiles para otras comunidades, etnias y pueblos. Como esclavos, como súbditos, como mano de obra, como intelectuales, siempre eran fuente de riquezas porque habiendo sido elegidos por Dios, ellos eligieron servir la materia.


Entonces los jefes de los sacerdotes y los fariseos convocaron el Consejo y preguntaban: «¿Qué hacemos? Este hombre hace muchos milagros. Si lo dejamos que siga así, todos van a creer en él, y luego intervendrán los romanos y destruirán nuestro Lugar Santo y nuestra nación.»
Entonces habló uno de ellos, Caifás, que era el sumo sacerdote aquel año, y dijo: «Ustedes no entienden nada. No se dan cuenta de que es mejor que muera un solo hombre por el pueblo y no que perezca toda la nación.»
Juan 10:47-50


Sometidos a ese dios y cegados por él, los Jefes Judíos no veían al Cristo como una amenaza espiritualmente hablando, ya que, educado en su misma fe, se refería a las mismas escrituras enseñadas en los templos. Para ellos Jesús era un peligro desde el punto de vista material en cuanto a que su discurso era novedoso y crítico de los intereses de ese dios con respecto a los hombres y la administración de su justicia entre estos.

Jesús no deslegitimó la naturaleza espiritual de su pueblo ni a sus patriarcas, profetas o su historia, El hizo nuevas las leyes que precisamente concernían a la relación de los hombres entre los hombres revelando la verdadera naturaleza de Dios.

El camino hacia el Padre es a través del propio Hombre, del prójimo, por eso se manifestó como tal y no es a través de los tributos o guardando una ley ilegítima que alimentaba una relación de poder con dios y no de Amor Justo y Soberano.

Esta nueva concepción de la naturaleza social y espiritual del Ser Humano debilitaba el poder temporal y político del Sanedrín como nación propiamente dicha. No se cuestionaban la calidad de los milagros, sino la cantidad de éstos y de su influencia en el pueblo cansado de ser sometido.

Para liberarse de esa tiranía impuesta, primero, por ese dios que sugería matar niños, violar esposas y esclavizar enemigos y luego por los líderes, era necesario volcarse hacia el verdadero Dios Adonay a través de las enseñanzas de Su Hijo e identificar la verdadera Justicia. 


Si ustedes no creen cuando les hablo de cosas de la tierra, ¿Cómo van a creer si les hablo de cosas del Cielo?
Juan 3:12


Judas buen conocedor de estos conceptos sociales y políticos, quería imponer el cambio desde la fuerza emanada por la autoridad espiritual de Jesús si éste demostraba su origen a través de la manifestación de Su Poder.

Pero el Padre envió al Cristo para demostrarnos que estos conceptos debían ser desarrollados desde adentro de cada uno, comprendiendo la naturaleza de las cosas y del Hombre mismo, en un consenso colectivo realizando el orden universal y eterno del Todo. Para luego, si, ser plasmado en el plano material transformando el orden Humano a Su imagen y semejanza, así como está en los Cielos.

Una vez desarrollado este orden sería posible generar los presupuestos para comprender la verdadera Naturaleza de Dios y ponerlos al alcance de toda criatura inteligente que formara parte de este orden y se esa manera Ser Libres de Verdad. 


Los judíos le dijeron: «Nosotros no somos hijos de la prostitución, no tenemos más que un solo padre: Dios.» Jesús les replicó: «Si Dios fuera su Padre, ustedes me amarían a mí, porque yo he salido de Dios para venir aquí. No he venido por iniciativa propia, sino que él mismo me ha enviado.
¿Por qué no entienden mi lenguaje? Porque no pueden acoger mi mensaje.
Ustedes tienen por padre al diablo y quieren realizar los malos deseos de su padre. Ha sido un homicida desde el principio, porque la verdad no está en él, y no se ha mantenido en la verdad. Lo que se le ocurre decir es mentira, porque es un mentiroso y padre de toda mentira.
Juan 8:41-44


La negociación de Judas con el sanedrín (poder político temporal) por monedas representa simbólicamente el poder del rey de este mundo y cuál es su tipo de sangre. El hacernos creer que leyendo al Cristo y consolando al afligido renunciamos al maligno o que la búsqueda de nuestro camino al Padre es posible hacerla solo en el espíritu sin intervenir en la materia, es su gran victoria.
Ahora que nos encontramos a las puertas del cumplimiento de las escrituras, es el justo momento para realizar el mensaje verdadero y renunciar definitivamente a Yahve.

Es el momento en el que se debe tirar abajo todas las viejas y corruptas estructuras para sembrar la semilla de una nueva.
Es el momento en que la ideología cristiana verdadera se haga forma y sustancia en las consciencias de los Hombres, para que sea abrazada como la salvación del espíritu pero también de la sociedad humana.

Un verdadero cristiano no sirve al sistema, sino que se sirve de el para sembrar la semilla.
Un cristiano opera entre el pueblo para demostrar la podredumbre, denuncia a los corruptos, ataca a los servidores de Yahve - Arimane y es a través de esa lucha que demuestra el poder de Aquel que con él está.

Es así que convierte las almas, liberándolas y sobre todo enseñándole a liberarse. Porque donde el sufrimiento está solapado y escondido en el confort es donde está la oscuridad que se debe extirpar.
Si existe la desigualdad y el sufrimiento entre los hombres significa que no hay Justicia, entonces lo que entendemos como misericordia al realizar una buena acción simplemente por la acción en sí, es simplemente un acto de caridad egoísta diseñado por Yahve para entretenernos porque si bien la misericordia es uno de los frutos de la Justicia y entonces está bien ayudar al prójimo, debemos hacerlo, pero al mismo tiempo debemos destruir aquello que provoca que existen prójimos que deben ser ayudados.


ESTRUCTURA IDEOLÓGICA-SOCIAL CRISTIANA

Si una realidad es señalada y contrastada como falsa e insuficiente, esa falsedad no solo debe de ser demostrada, sino que se debe presentar aquello que lo hace falso, es decir, lo verdadero.

Si un sistema es descubierto como opresivo, se debe de poder desarrollar uno nuevo que demuestre en su perfección la evidencia de la opresión del otro.

Para despertar las almas y dejar a Yahve-Arimane al descubierto, debemos demostrar a esas almas no solo que están siendo oprimidas, sino que aquello que Jesús proponía no era solamente espiritual y metafórico, alcanzable solo para los mejores amigos de los dogmas y la iglesia e inalcanzable para los que reconocen en sí mismo los "pecados" que los atormentan a pesar de estar dispuestos a dar la vida por el prójimo, sino que era una alternativa de libertad concreta, cuyo contenido y cometido fue siempre ocultado.

Demostrar esto significa dejarse llevar por la filosofía y la fe.

¿Por qué la fe?

Porque la fe te empuja a querer encontrar las respuestas en un texto, porque sabes que allí está, lo percibes, naciste con esa certeza, la vives cada día, aunque aún no lo hayas visto o tocado.

Y la filosofía porque es quien te empuja a dudar de tu fe hasta que no encuentres un elemento lógico que la sustente. Te alimenta el escepticismo y somete a prueba tu discernimiento intelectual con riesgo de descubrirte ridículo.

La filosofía destruye cualquier dogma, pensamiento o concepto con el que te definías antes de la duda sobre aquello que la fe te imponía como certeza, porque destruye aquello de lo que estás hecho para que tus líneas de pensamiento se regeneren continuamente y para que cuando llegues a una conclusión no seas la misma persona que inició el cuestionamiento. La filosofía verdadera es la garantía que tus conclusiones son producto de un proceso cuasi objetivo, pero también de que cada vez que te zambulles en la búsqueda de una verdad estás más cerca de la locura, porque descubres, finalmente, que la fe resiste todo embate, todo proceso y que es en ella, en esa intuición original que nace "no se sabe de dónde" en la que se sostiene toda tu existencia humana y también folosófica.

Según esta línea de pensamiento, para el creyente, aquel que abraza, de alguna manera, las enseñanzas crísticas y lo ha elegido al Cristo como su fuente de inspiración y guía, bastaría con hacer una interpretación de los textos y alimentar la esperanza de que, si Cristo es la "salvación" entonces todo aquello que dé El emana, aunque haya sido escondido de los ojos de todos, es el camino para llegar a ésta. Alcanzaría con alimentar su fe con argumentos lógicos.

Para el no creyente la premisa de que Jesús, como revolucionario y mártir nos ha dejado una alternativa tangible y concreta a la sociedad mundial que hoy repudiamos, debe de tener un contenido concreto y objetivo.

Para ambos es necesario, primero que nada, entender que para que esa alternativa, ese posible nuevo sistema sea bueno para todos, es imprescindible el querer que así sea: bueno para todos.

Y que debe ser fundado sobre una consciencia expandida y reveladora de los pilares en los que debe estar sostenida la Justicia, la que a su vez y de acuerdo con reconocernos como seres individuales únicos en su propia experiencia y existencia físicamente humana, ésta justicia no es sinónimo de la distribución igualitaria de bienes materiales, o de la administración de premios y castigos, sino que del fomento y del ejercicio de los diferentes dones individuales surgidos naturalmente en cada ser y volcados hacia el bien común.


Les doy este mandamiento nuevo: Que se amen los unos a los otros. Así como yo los amo a ustedes, así deben amarse ustedes los unos a los otros. Si se aman los unos a los otros, todo el mundo se dará cuenta de que son discípulos míos.
Juan 13:34-35
Pues si yo, siendo el Señor y el Maestro, les he lavado los pies, también ustedes deben lavarse los pies unos a otros. Yo les he dado ejemplo, y ustedes deben hacer como he hecho yo.
En verdad les digo: El servidor no es más que su patrón y el enviado no es más que el que lo envía. Pues bien, ustedes ya saben estas cosas: felices si las ponen en práctica.
Juan 13:14-17


Durante los procesos históricos y sociales hemos cultivado y construido nuestro sistema social y jurídico inspirados en los análisis y lecturas de la condición humana, más precisamente del Hombre como ser social, de determinados autores consagrados por diferentes causas. Algunos sufrieron persecución y otros no. Otros tuvieron sus momentos de atención necesarios como para revolucionar ideas o doctrinas. Pero la cuestión es que, por alguna razón determinada, hubo algunos autores sobre los que se fundaron y se fundamentaron las diferentes estructuras sociales en las que vive el Hombre pero que responden, con algunas variantes, a un único y solo sistema de alcance mundial, patriarcal y hegemónico.

Esto quiere decir que, en el fondo, hemos aceptado que la lectura del Hombre como ser social es una sola y la de los individuos de una misma comunidad sujetos a las diferentes condiciones geográficas y culturales podrían ser varias.
No hablaremos de los orígenes de esto porque haríamos extensos documentos, la historia del Hombre se basa en guerras y conquistas.


"El Hombre lobo del Hombre y la superación de la desconfianza convierte al hombre que es lobo, en hombre que es Dios."
Hobbes.


Los contractualistas (aquellos que dicen que cada individuo para garantizar aplacar al lobo que hay en sí mismo y que una sociedad sea justa y funcionar, debe hacer un pacto social, un contrato en el que renuncia a determinados derechos y los cede a una organización determinada que está por encima de sí mismo) llaman al hombre lobo del hombre al estado de naturaleza, es decir, la situación en la que viven los hombres fuera de la sociedad civil. Siempre según los contractualistas la característica de este origen de las cosas antes de la organización social es que los hombres en su estado natural buscan garantizar su supervivencia y poseen el derecho de hacer lo que fuera necesario para lograrlo. Esto los transforma en competidores entre sí y hasta en enemigos debido a la falta o escasez de algunos bienes y el poder llegar a ver al otro como un obstáculo para la propia existencia que debe ser eliminado. Todo ello se vería agravado por la igualdad natural que existe entre todos los seres humanos producto de un proceso que no es posible ser explicado por la razón, en el sentido de que ninguno es tan fuerte como para imponerse sobre los demás y ver garantizada su existencia de forma definitiva.

Existen aquellos hombres que los contractualistas llaman los sabios y son a los que se les adjudica la comprensión del estado de igualdad entre los hombres y que realizan la necesidad de sellar un pacto común que garantiza la supervivencia de todos y después están los que llaman "los orgullosos" que no realizan esto y que utilizan la violencia y la guerra para garantizarse esa supervivencia.
Y que una vez superado esta desconfianza entre todos gracias al pacto es que se transforman los lobos aparentes en Dios.

Es decir que si somos sabios hacemos un pacto entre los Hombres y esto es respetar el pacto con Dios. Lo irónico es que en esta sociedad humana creyendo ser sabios hacemos los pactos con los orgullosos que gobiernan y se imponen al mismo tiempo.


Jesús se dio cuenta de que sus discípulos criticaban su discurso y les dijo: «¿Les desconcierta lo que he dicho? ¿Qué será, entonces, cuando vean al Hijo del Hombre subir al lugar donde estaba antes? El espíritu es el que da vida, la carne no sirve para nada. Las palabras que les he dicho son espíritu y vida. A partir de entonces muchos de sus discípulos se volvieron atrás y dejaron de seguirle.
Juan 6: 61,62, 63, 66.


Si concebimos la evolución espiritual como un cambio que también se produce en el estado físico, así como en el plano en el que nos encontramos, es lógico que el Hombre evolucione desde una conciencia animal colectiva del nosotros hacia el Yo soy Humano, otorgado por el Ergo Sum y deje de ver al prójimo como un posible enemigo. Es precisamente de este estado intermedio entre la realización de nuestra conciencia espiritual en la materia y las conductas relacionadas con la supervivencia de la especie, del que Jesús Cristo nos ofreció salir.

Y es precisamente el mantener una sociedad o un sistema en el que la autoridad emana de la necesidad de administrar los bienes que garantizan nuestra supervivencia lo que nos mantiene allí estáticos en el mismo lugar.
Porque depende de ese poder que le otorgamos al señor sistema el disfrutar o no los privilegios que nos proporcionan la seguridad en relación con el otro. Y el miedo a perder esos privilegios es lo que, inconscientemente nos lleva a sostener con nuestras pequeñas o grandes acciones la estructura o poder temporal que nos garantiza esa seguridad que estos privilegios emanan y por ende a hacer una lectura insuficiente de la realidad Divina.

Nos encontramos entonces, a prima facie, con una clasificación y división de la sociedad, entre aquellos que desarrollan "la sabiduría" y los que son "orgullosos".
La sociedad post monarquía, en la que se demostró que el rey era el depositario de la voluntad de Dios en la Tierra, nace desde una primera división y concepción ideológica bien diferenciada:
Los "sabios" que perciben que existe una voluntad única y primaria que nos realiza a todos iguales y buenos como producto de un proceso no explicado por la razón, pero que de todas formas, explicaban racionalmente el hecho de que sea importante unirse a todos los hombres( así como dicen las escrituras) y los orgullosos que entienden que la preservación de la especie pasa por la protección del clan, buscando mantener el contacto con aquello que los mantiene vivos y que es más importante que el colectivo humano porque proviene de un sentimiento de supervivencia anterior al Hombre. mismo.

Capítulo XII de la primera parte del Leviatán:

"Y de ahí el que, en el reino de Dios, la política y las leyes civiles sean parte de la religión" Por tanto, la distinción entre dominio temporal y dominio espiritual no tiene aquí cabida. Es verdad que Dios es el rey de toda la tierra; Sin embargo, puede ser el rey de un pueblo escogido en particular"

Hobbes expresa que, si un hombre común no conoce las leyes de Dios, no sabe si lo que ordena su soberano (el Estado o autoridad social) es legítimo, o si debe obedecerle o no, y en tal caso puede verse enfrentado al dilema de cómo ser un buen cristiano y un buen ciudadano a la vez.

Dilema que también es expresado por San Agustín y sus aspiraciones místicas de llevar la ciudad de los hombres hacia la ciudad de Dios en una doctrina política aplicable al diario vivir, como la doctrina de las dos espadas, es decir, a la separación de los dos poderes, el espiritual y el temporal.

Visto de esa manera, para Hobbes uno de los padres inspiradores de la organización social como la conocemos hoy, el contrato social, al que todos nosotros nos apegamos no sólo sería el procedimiento que define los fundamentos normativos del poder político, sino, además, un modo de llevar a cabo la obra de Dios sobre la faz de la tierra.

En una sociedad fallida en la que las instituciones eclesiásticas y religiosas serviles al poder de los "orgullosos" fomentan el credo en el que la religión no debe servir al Hombre ni a su espíritu, sino que es el Hombre el que debe servir a las religiones, fácilmente nos han empujado a entender que ser buen ciudadano, es decir, respetar el pacto con aquel al que le transferimos nuestros derechos y no cuestionar su sabiduría para administrar bienes y justicia, era lo mismo que ser un buen cristiano.

Sin embargo hemos demostrado en estas líneas que solo ser un buen cristiano es posible ser un buen ciudadano y construir una sociedad feliz. Y en una dimensión donde el espíritu y el tiempo caminan juntos, solamente la Justicia alimenta a estos dos poderes con el equilibrio perfecto y el acto de gobernar a los Hombres de esta sociedad arcaica y decadente se transforma en fluida administración de voluntades en el Nuevo Mundo para el Hombre Nuevo.

Frente a todo lo anteriormente expresado ¿Aún consideramos la lucha por la transformación social algo alejado de nuestro camino espiritual?

Le faltaría a este extenso análisis el planteo formal de una estructura, pero no es esa la razón de ser de este texto, sino el de dar un primer paso, porque todo lo demás lo recibiremos por añadidura. Tenemos a Aquel que nos guiará hacia el camino.


Yo, Jesús, he enviado a mi ángel para decirles lo que se refiere a las Iglesias.
Apocalipsis 22:16
Jesús les respondió: «Esta no es más que mi primera obra, y todos ustedes están desconcertados.
Juan 7:21
Pero hay entre ustedes algunos que no creen. Porque Jesús sabía desde el principio quiénes eran los que no creían y quién lo iba a entregar.
Jesús preguntó a los Doce: «¿Quieren marcharse también ustedes?» Pedro le contestó: «Señor, ¿a quién iríamos? Tú tienes palabras de vida eterna. Nosotros creemos y sabemos que tú eres el Santo de Dios.»
Juan 6:64, 67, 68, 69


DEL CIELO A LA TIERRA

LOS MANDAMENTOS DE DIOS Y LOS DICTÁMENES DE SATANÁS

Mandamientos
NO MATARÁS.
NO COMETERÁS ADULTERIO.
NO ROBARÁS.
NO LEVANTARÁS FALSO TESTIMONIO.
NO MENTIRÁS.
HONRA A TU PADRE Y A TU MADRE.
AMA AL PRÓJIMO COMO A TI MISMO.
Al inicio era la fuerza sin espacio;
Era la suma inteligencia.
Tú no eres capaz de hacer inteligible dicha fuerza y dicha inteligencia mediante una parábola cualquiera.
No tienes en absoluto el derecho a vivir ni a actuar en contra de las leyes de la naturaleza.
No tienes que ridiculizar, ni perseguir a tu Creador.
Actúa incansablemente en el pensamiento y en la acción, sabiendo perfectamente que el pensamiento representa la mayor fuerza y la herencia más alta de Dios.
No hacer ningún tipo de diferencia entre pobre y rico, entre joven y viejo, o entre la gente de color.
Honra la experiencia y respeta el sufrimiento.
Tu Creador desea que respetes la vida en todo el globo como la expresión de Su fuerza.
No lesionarás jamás a uno de tus semejantes, ni en su cuerpo, ni en su alma, ni en su reputación, ni en los bienes que él ha adquirido a través de su esfuerzo.
No engendrarás por placer, sino con un espíritu de abnegación.
Respeta a tu compañera como a quien tiene la total responsabilidad de llevar en su vientre el fruto de la vida como voluntad divina.
No seas celoso de ninguno de tus semejantes, de ningún pueblo, de ninguna raza, ni de ningún país.
No usarás jamás la fuerza, ni siquiera si crees que eres el más fuerte, o el agredido.
Sírvete del Logos (Espíritu Divino) en todas las dificultades y aleja de ti las opiniones de tus consejeros, o enemigos, que no esperan otra cosa que tu ruina.
Jamás confíes en tus sentidos porque solo tu alma es capaz de tomar la última decisión.

SETUN SHENAR SALUDA
23 de Agosto de 2017
G. B.


Erika Pais 

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