LAS ESFERAS Y LA CRUZ

05.12.2025

El simbolismo mesiánico del aterrizaje de la Esfera de Buga y del avistamiento del Picacho 

El Aterrizaje de la Esfera de Buga y el avistamiento del Picacho: Signos Históricos y Proféticos

El aterrizaje de la esfera extraterrestre en Buga representa un acontecimiento de alcance histórico: el primer aterrizaje documentado con pruebas físicas concretas, representadas por los videos grabados por los testigos María y Don José en el momento en que la esfera sobrevolaba la ciudad de Buga, y por la propia esfera hoy custodiada por Jaime Maussan.

El objeto, sometido durante meses a investigaciones científicas, está revelando características técnicas extraordinarias y de nivel muy avanzado. La reciente datación con Carbono-14 de la resina presente en los pines del ecuador de la esfera, que arrojó un resultado increíble —12.560 años de antigüedad, con un margen de ±30 años— marca solo una nueva etapa de un viaje cuyo destino aún desconocemos.
Luego, el 28 de agosto de 2025, otro suceso se sumó como testimonio de la naturaleza extraterrestre de la Esfera de Buga: un avistamiento excepcional ocurrido en lo alto del Picacho, a poca distancia de la ciudad de Tuluá —situada a apenas 28 kilómetros de Buga— y que involucró a dos parapentistas y a su acompañante.

A los atónitos testigos se les manifestó una esfera volante prácticamente idéntica a la Esfera de Buga, documentada en un hermoso video grabado por uno de los parapentistas, Henry Mauricio Merchán, y en otro video realizado por su acompañante desde tierra. Es precisamente este segundo video el que muestra la clásica franja ecuatorial, ya conocida mundialmente, presente también en la Esfera de Buga.


El Significado Oculto: Las Manifestaciones Extraterrestres como Signo Mesiánico

Pero detrás de estos eventos se oculta un aspecto profundo que constituye su esencia más importante.
Las manifestaciones extraterrestres nunca ocurren por casualidad: siguen un programa preciso y, a través de ellas, mediante sus dinámicas, con frecuencia nos transmiten mensajes que, para la mayoría, resultan difíciles de comprender. Por eso es importante saber decodificarlos y luego explicárselos a las personas.
En este artículo me propongo justamente eso: extraer e interpretar el simbolismo oculto expresado por el aterrizaje de la Esfera de Buga. 

Este artefacto es claramente de origen extraterrestre y, según testimonios y revelaciones de numerosos contactados —Eugenio Siragusa y Giorgio Bongiovanni principalmente, pero también mencionados por George Adamski y Howard Menger— los extraterrestres, que a sí mismos se definen "ángeles de Cristo", operan en la Tierra como preparadores de Su retorno, representando Su potencia y Su ejército.
Por lo tanto, los eventos ocurridos en Buga y en el Picacho se inscribirían en este ámbito específico: la presencia de un claro valor simbólico mesiánico coherente con esta misión. 


Ángeles ayer, Extraterrestres hoy: Una revelación para nuestro tiempo

En un mensaje del 13 de mayo de 1986, aniversario de la primera aparición de Fátima, Eugenio Siragusa expresaba ya de manera clara e inequívoca este concepto, afirmando incluso que Jesús ya había regresado a la Tierra, aunque aún de forma incógnita y a la espera de manifestarse ante toda la humanidad:

JESÚS YA ESTÁ EN LA TIERRA. NO OS DIGO "ESTÁ AQUÍ", "ESTÁ ALLÁ"; OS DIGO QUE HA REGRESADO TAL COMO LO PROMETIÓ. LOS PERSONAJES QUE LO ACOMPAÑAN SON NUMEROSOS, INVISIBLES O VISIBLES, PODEROSOS E INVENCIBLES. SON LOS ÁNGELES DE AYER, EXTRATERRESTRES DE HOY. 

En un mensaje difundido por Giorgio Bongiovanni el 28 de abril de 2005, la idea de que los extraterrestres son los mismos ángeles de la tradición bíblica —aquellos que acompañarán a Cristo en Su segunda manifestación, poderosa y gloriosa— vuelve a expresarse con claridad:


"…NOSOTROS, SERES DE LUZ, SOMOS LOS ÁNGELES DE AYER, LOS EXTRATERRESTRES DE HOY, LOS MENSAJEROS DE SIEMPRE…
TENEMOS NAVES DE LUZ QUE USTEDES LLAMAN HOY OVNIS…
ESTAMOS AQUÍ PARA ANUNCIAR SU RETORNO Y PREPARAR A LOS ELEGIDOS DE LA TIERRA…
ESTE ES EL TIEMPO EN QUE LA VERDAD SE REVELA Y LA MENTIRA CAE". 

Una de las mentiras que caen con mayor evidencia es el estrecho vínculo entre la naturaleza cósmica y la naturaleza espiritual de estas manifestaciones. Un vínculo que explica quiénes son los verdaderos artífices de los extraordinarios fenómenos que acompañaron a los profetas de la antigüedad, la misión de Jesucristo en la Tierra y las apariciones modernas, entre ellas la de Fátima del 13 de octubre de 1917 con el llamado "Milagro del Sol".
En un mensaje difundido el 4 de septiembre de 1990, Eugenio Siragusa decía:

"…Sepan que somos nosotros los artífices de todos los prodigios que ustedes, terrestres, han colocado en el plano religioso. Somos nosotros los ángeles de ayer, los mensajeros que viajaban en carros de fuego o en escudos ardientes. Somos nosotros los extraterrestres de hoy que nos estamos esforzando por salvar lo salvable en su planeta, en grave crisis por culpa de su inconsciente y destructiva operosidad…".

Ángeles ayer, extraterrestres hoy: un concepto complejo, ya que —aún hoy— el aspecto espiritual, que podemos definir de modo más actual como "interdimensional", está presente, aunque de manera no del todo comprensible para los profanos, dentro de la doctrina de la religión Católica.

Recordemos que, en la catequesis del 6 de agosto de 1986, el Papa Juan Pablo II afirmó que los ángeles, "en cuanto criaturas de naturaleza espiritual, … están dotados de intelecto y de libre voluntad, como el hombre, pero en un grado superior al suyo…". Añadió además que los ángeles, "…casi agrupados en sociedades, se subdividen en órdenes y grados, correspondientes al nivel de su perfección y a las tareas que les han sido encomendadas".

Una síntesis extraordinaria que ilustra la operatividad extraterrestre hoy activa en nuestro mundo y que, agrego, se divide en dos categorías principales: la ejecutiva y la directiva, que compete a los seres de quinta, sexta y séptima dimensión. 


El rechazo de la ufología racional

Lamentablemente, la ufología racional tiende a ignorar estos aspectos espirituales y simbólicos, manteniendo separados, de forma rígida, ambos aspectos de la realidad extraterrestre, prefiriendo concentrarse solo en la parte técnica y material del fenómeno.
Sin embargo, a la luz de lo expuesto, el mensaje y la presencia extraterrestre en la Tierra no pueden comprenderse sin considerar su raíz escatológico-mesiánica.
El problema se expone claramente en un comunicado de Eugenio Siragusa del 25 de febrero de 1972, del cual se citan varios fragmentos en el texto original.

COME "TOMÁS", DISCÍPULO DE MEMORIA BÍBLICA, LA GRAN MAYORÍA DE LOS HOMBRES DE ESTE MUNDO QUIERE VER Y TOCAR SOLAMENTE LA PARTE FÍSICA, INSTRUMENTAL Y CIENTÍFICA DE ESTOS PRODIGIOSOS MEDIOS QUE HOY LLAMAMOS DISCOS VOLADORES, RECHAZANDO DE LA MANERA MÁS CATEGÓRICA EL OTRO ASPECTO, MUCHO MÁS IMPORTANTE, QUE SE REFIERE A LA PARTE REVELADORA DE SU PRESENCIA Y DE SUS SIMBÓLICAS AMONESTACIONES: LA PARTE MESIÁNICA.
LOS ENCUENTROS ENTRE ESTOS SERES SUPERIORES, QUE VIAJAN CON TALES MEDIOS (DISCOS VOLADORES), Y ALGUNOS HOMBRES PARTICULARES DEL PLANETA TIERRA, REVISTEN LAS MISMAS CARACTERÍSTICAS DE LOS CONTACTOS QUE TUVIERON LUGAR EN TIEMPOS PASADOS. PARA CITAR UNO DE LOS MÁS IMPORTANTES, OCURRIDO ENTRE ESTOS SERES Y LOS HOMBRES DE ESTE MUNDO —HOMBRES PARTICULARMENTE SELECCIONADOS Y CON PREDISPOSICIONES PSICO-FÍSICAS-ESPIRITUALES DESEADAS POR ESTOS SERES— ES EL QUE SE VERIFICÓ ENTRE EL PROFETA BÍBLICO ABRAHAM Y TRES DE ESTOS PERSONAJES, VOLUMÉTRICAMENTE EVOLUCIONADOS, PROVENIENTES DE LOS ESPACIOS EXTERIORES DE LA TIERRA.
¿POR QUÉ HABÍAN VENIDO A LA TIERRA? POR EL MISMO MOTIVO POR EL CUAL SIEMPRE HAN VENIDO: PARA AYUDAR, PARA DAR A LOS HOMBRES DE ESTE MUNDO LUZ DE CONOCIMIENTO SOBRE LOS VALORES REALES EXTERIORES E INTERIORES; PARA ENSEÑAR LA LEY DEL AMOR UNIVERSAL; PARA IMPEDIR QUE EL HOMBRE ABUSE MÁS ALLÁ DE LOS LÍMITES PERMITIDOS POR SU LIBRE ALBEDRÍO; PARA INVITAR A LOS HOMBRES A NO DESARMONIZAR LOS EQUILIBRIOS DE LA FUERZA CREATIVA Y A TENER PLENA CONCIENCIA DE LAS EVENTUALES REPRESALIAS QUE ESTA FUERZA PUEDE PONER EN MARCHA SI LA DESOBEDIENCIA SE VOLVIERA PROGRESIVA Y CÍNICA.
SU PRESENCIA EN LA TIERRA, ADEMÁS DE DARLES LA MEDIDA EXACTA DE SU POTENCIA, LES DA TAMBIÉN LA POSIBILIDAD, A TRAVÉS DE SUS MANIFESTACIONES SIMBÓLICAS, DE COMPRENDER QUÉ QUIEREN RECORDAR "LAS CRUCES LUMINOSAS VISTAS EN LOS CIELOS DE TODO EL MUNDO". SUS MANIFESTACIONES PUEDEN SER BIEN COMPRENDIDAS POR TODOS, SI TODAS LAS ORGANIZACIONES QUE ESTUDIAN ESTA FASCINANTE REALIDAD NO USARAN UN SOLO OJO, SINO LOS DOS.

Las Cruces Luminosas y las Manifestaciones Simbólicas del Cielo

El mensaje menciona las "cruces luminosas" aparecidas en diversas ocasiones a lo largo de los años.
Recordemos la gran cruz de luz que apareció en los cielos de Siberia el 18 de enero de 2022, un signo claramente profético que anunciaba la dramática escalada del 24 de febrero de 2022. 

Ese día, Rusia invadió Ucrania tras innumerables provocaciones del régimen nazi que —con la complicidad de Estados Unidos— había derrocado al presidente legítimo Yanukóvich e iniciado la agresión contra los rusohablantes del Donbass.
También se recuerdan otros eventos en los que el símbolo de la cruz está ligado a manifestaciones extraterrestres:

  • La cruz de esferas luminosas aparecida sobre los cielos de San Petersburgo (Florida) en 2005;
  • La gigantesca cruz de Etchilhampton Hill (Wiltshire, 15 agosto 2008).


La Cruz de Buga: Simbolismo Crístico del Aterrizaje


Volvamos a los eventos de Buga y del Picacho.
En la cima de la Loma de la Cruz, donde aterrizó la esfera, se alza una gran cruz que domina la ciudad. No es solo un símbolo religioso, sino un signo que, a la luz de los hechos, adquiere un valor universal y mesiánico.

La colina con la Cruz recuerda al Gólgota, lugar del sacrificio de Cristo. No es casual que la Esfera haya aterrizado precisamente a los pies de esa cruz: un gesto que se configura como homenaje directo a Cristo por parte de quienes se consideran Sus mensajeros.

Buga es además destino de peregrinaje espiritual gracias a la Basílica del Cristo Milagroso, que custodia un crucifijo con una historia particular, venerado por las numerosas gracias atribuidas a su intercesión. El vínculo entre el aterrizaje de la Esfera y este centro de devoción refuerza el mensaje cristológico y mesiánico del evento.

 

La Loma de la Cruz está cubierta de plantas de Aromo, caracterizadas por grandes espinas: un llamado natural a la corona de espinas de Cristo.

En la colina encontramos entonces tres elementos simbólicos fundamentales: las espinas, que representan el sufrimiento de Jesús; la Cruz, que simboliza muerte y gloria; la Esfera, aterrizada al pie de la Cruz, como signo de continuidad entre el sacrificio y la promesa del Nuevo Reino coincidente con el Contacto Cósmico. 


La Segunda Venida y el Signo Escatológico de los Tiempos

El 2 de marzo de 2025, fecha de la manifestación de la esfera documentada por María y Don José, marca un momento crucial en el camino del contacto entre la humanidad y las civilizaciones cósmicas.
Este evento, hoy conocido mundialmente gracias a los medios y redes sociales, no representa solo un hecho ufológico, sino un verdadero signo escatológico.

La Virgen en Fátima, en octubre de 1917, anunció que estos seres "vienen de lejanos confines del universo en nombre de Dios", señalando así su papel en la historia espiritual y redentiva de la humanidad.

En esta perspectiva, el aterrizaje de la Esfera de Buga se inserta como parte de una programación cósmica de naturaleza mesiánica, confirmando que hemos entrado en los tiempos de la Segunda Venida de Cristo. 


La Esfera del Picacho, la Cruz y la Mariposa

Así como el aterrizaje de Buga posee un simbolismo iniciático y mesiánico, también lo tiene el evento del Picacho. En un momento del video grabado desde tierra, se observan simultáneamente: el mástil vertical de la cruz situada en la cima del Picacho, la esfera que aparece por detrás, y una mariposa monarca que pasa justo en ese instante. Como el azar no existe, también aquí puede leerse el mensaje oculto que los ángeles de ayer, extraterrestres de hoy, han querido transmitir. 

La cruz en la colina es el signo del sacrificio y de la redención, el punto en el que lo humano se encuentra con lo divino a través de la prueba, el dolor y la transfiguración. Colocada en lo alto, sobre la colina que simboliza el Calvario, representa la meta de un camino: la conquista espiritual que se alcanza únicamente mediante la ascensión interior y humana, gracias a la aplicación de los valores enseñados por Cristo.
También cabe recordar que la cruz no pertenece a una sola tradición: es un arquetipo universal del centro, de la totalidad y de la renovación. 

También se ha dicho que los seres solares pueden manifestarse a través de seres simples, como las mariposas. El 18 de mayo de 2021 Giorgio Bongiovanni, estigmatizado y contactado, escribió: 

LOS SERES SOLARES VISITAN A AQUELLOS QUE AMAN Y QUE FORMAN PARTE DE LA GENÉTICA GNA. UN SER DE LUZ PERSONIFICA UNA MARIPOSA ÚNICA Y MARAVILLOSA QUE SE POSA EN LA MANO DEL JOVEN ELEGIDO CON LAS HERIDAS DE CRISTO. 

Estas palabras se refieren a un hecho ocurrido en el lejano octubre de 1990, cuando una bellísima mariposa se posó sobre la mano del joven estigmatizado Giorgio Bongiovanni, mientras se encontraba en Uruguay para una misión de divulgación.


La Mariposa Monarca como símbolo iniciático

Aunque no queramos decir que la mariposa monarca que aparece en el fotograma del video del Picacho sea una personificación de un genio solar, captamos en ella el símbolo que, espiritualmente, representa en este contexto.

La mariposa Monarca es una metáfora de transformación radical. Su metamorfosis — oruga, crisálida, ser alado — refleja las fases de la iniciación: muerte del ego limitado, gestación en la sombra del capullo que será el nuevo ego, el Homo Novus, y renacimiento en una conciencia luminosa y libre. Es la metamorfosis de la oruga que se arrastra en la materia, esclava de ella, hacia el vuelo libre del espíritu.

La mariposa Monarca realiza migraciones extraordinarias: sobrevive a distancias enormes, atravesando incluso generaciones. Esto alude a la continuidad del espíritu y a la capacidad del alma para orientarse aun en los ciclos de oscuridad y de prueba. Cerca de la cruz indica que el camino a seguir es el del Cristo, es decir, que la prueba y el sufrimiento no conducen a la muerte, sino a la resurrección y a la libertad espiritual.

El nombre "Monarca" simboliza la soberanía interior: quien atraviesa la metamorfosis "vence al mundo" y se convierte en rey de sí mismo, así como Jesús se convirtió en Hombre-Dios a través del sufrimiento, la muerte y la resurrección. Es la soberanía de los elegidos que han conquistado la verdad, la cual los ha liberado de las cadenas de la materia y del engaño.

La mariposa es, por lo tanto, el símbolo del renacimiento y de la elevación del ser purificado que, después de haber atravesado el proceso de transformación, se eleva hacia nuevas dimensiones de la materia y del espíritu.


La Tríada Iniciática: Cruz, Mariposa y Esfera

La esfera extraterrestre representa la irrupción de la nueva era en el mundo, el anuncio de una era diferente, del "Nuevo Reino", en la cual la humanidad ya no está sola ni encerrada en sus propios límites. La esfera es la forma perfecta y sin aristas; es el símbolo de la totalidad y de la armonía cósmica: lleva consigo la vibración de un futuro en el que el conocimiento, la fraternidad y el contacto con el "cielo" se vuelven realidad.

La esfera introduce, por lo tanto, a una Nueva Era, en la que el contacto con inteligencias superiores y con los consecuentes niveles más altos de conciencia invita a superar dogmas y separaciones, ingresando en un paradigma de fraternidad mundial y cósmica.

Juntos, estos tres elementos forman un cuadro iniciático: la cruz nos recuerda el precio que debe pagarse en nombre de la verdad y el camino a seguir según las enseñanzas de Cristo; la mariposa nos muestra la transformación consecuente; y la esfera nos abre a la nueva era, en la que el hombre renovado pasará a formar parte de la comunidad cósmica. Por lo tanto, resumiendo con una síntesis simbólico-iniciática, podemos decir que:

La cruz en la colina es el camino de la ascesis, el punto de paso del hombre viejo al nuevo.

La mariposa Monarca es la prueba alquímica, la metamorfosis que concede alas al espíritu y lo libera de las pesadas cadenas de la materia corruptible.

La esfera extraterrestre es el llamado al futuro cósmico, el anuncio de una humanidad transformada e integrada con las humanidades evolucionadas del cosmos.

El Sol de Ocho Rayos: Símbolo de la Nueva Era

A todo esto se añade que, en la cima de la cruz del Picacho, se colocó un símbolo que representa un sol de ocho rayos, o una estrella de ocho puntas. Este símbolo es en sí mismo un compendio de lo explicado anteriormente. El ocho representa la totalidad: las cuatro direcciones cardinales más las cuatro intermedias (NE, SE, SO, NO), es decir, el universo ordenado.

El octavo día es nuevamente símbolo de la resurrección y de la nueva creación: Cristo, de hecho, resucita el día después del sábado. El ocho está ligado al equilibrio cósmico, a la regeneración, a la Ley Universal. El propio sol, como símbolo, representa a Cristo, Dios.

Vistos en un único cuadro, estos elementos indican que la Nueva Era no se conquista huyendo del mundo, sino aceptando el sacrificio, la lucha contra el mal dentro de uno mismo y fuera, atravesando la metamorfosis y acogiendo las semillas del sacrificio crístico. Es una invitación a prepararse interiormente: la verdadera "revelación" es el despertar de la conciencia humana, capaz de reconocer la continuidad y la unidad entre Tierra, Cielo y Universo.


El cumplimiento de la Promesa está cerca


Los eventos ocurridos en Buga y en el Picacho, junto con los demás que se han concatenado después del aterrizaje de la esfera, marcan un cambio importante en este tiempo y señalan, una vez más, que el cumplimiento de la antigua promesa está cerca: 

"no os dejaré huérfanos, volveré en medio de vosotros".


Pier Giorgio Caria
5 de diciembre 2025