LOS PACTOS DE DIOS: CRÓNICAS DE UNA HISTORIA OLVIDADA

10.04.2026

Por Simonetta Ercolani

El 14 de marzo, Marco Marsili dirigió un seminario titulado "Los pactos de Dios", proponiendo una visión cosmogónica alternativa que desafía los dogmas de la historiografía oficial y de la ciencia académica. No se trató de una simple lección de exégesis, sino de una verdadera inmersión en una "ciencia del espíritu" que entrelaza los hilos invisibles entre las antiguas civilizaciones perdidas y las inteligencias extraterrestres.
Partiendo de las figuras carismáticas de Eugenio Siragusa y Giorgio Bongiovanni, Marco Marsili ha vuelto a recorrer la parábola de la Atlántida, describiéndola no como un mito, sino como el culmen de una simbiosis entre el hombre y los "Hijos del Sol" (extraterrestres).

A través del análisis de instrumentos energéticos ancestrales como el Zed, la decodificación de la genética cósmica GNA y el llamado a la memoria biológica de la Tierra, el seminario reveló la naturaleza de los pactos que unen a la humanidad con las jerarquías celestiales.
Desde la gloria de Poseidonia hasta el dramático sacrificio del último Mesías atlantídeo, el excursus de Marco Marsili nos plantea un interrogante ardiente: ¿estamos dispuestos a honrar el próximo pacto o estamos destinados a repetir cíclicamente los errores que llevaron al "reset"? de las civilizaciones anteriores?

La estructura del universo y de Dios

La realidad no es casual sino organizada en una jerarquía de 7 dimensiones gobernada por la Inteligencia Omnicreante (NOUS).
Dios y las dimensiones: Dios se manifiesta como Adonai (7a dimensión, el Arquetipo Padre) y Cristo (6a dimensión, la Luz Universal) y está presente en cada átomo de hidrógeno.
La jerarquía espiritual: bajo las deidades Solares encontramos a los Arcángeles (5a Dim.), los Extraterrestres (4a Dim.) y la humanidad (3a Dim.), que debe evolucionar hacia estos reinos superiores.
La ley del sol: el Sol es un "juez" termonuclear. A través de partículas psíquicas (Quanta Sens/Memor), registra las acciones humanas. El odio y las guerras causan reacciones físicas solares (manchas solares), conocidas como "vacíos de amor".

Ufología espiritual y el "nuevo injerto" (GNA)

Los extraterrestres no son invasores, sino "hermanos mayores" e instrumentos de la voluntad divina.
Desde los años ´50, está en curso el injerto de una genética cósmica (GNA) para activar las partes dormidas del ADN humano. No es un dato biológico mensurable, sino que se manifiesta con el altruismo y el sentido de la justicia.
Este proceso crea al Hombre Nuevo, capaz de superar el egoísmo material para entrar en la 4a Dimensión. Las "abducciones" extraterrestres son en realidad monitoreos médicos para estabilizar este injerto.
Los 144.000 son individuos "cristificados" (portadores de la GNA) listos para guiar a la Tierra hacia una nueva era.

Historia oculta y civilizaciones ancestrales

La humanidad actual es la heredera de civilizaciones estelares decadentes que vivieron en continentes ahora desaparecidos.
Las cuatro razas madres no provienen del clima de la Tierra, sino de diferentes constelaciones (Alfa Centauri, Orión, Pleyades, Procione).
La Atlántida fue el apogeo de la evolución (hace 75.000 años), con tecnologías como el Zed (antena cósmica) y las Pirámides (centros energéticos). Colapsó por la "magia negra" y el uso distorsionado de la energía atómica.

El Plan de los "Jardineros": los extraterrestres intervienen cíclicamente (por ejemplo, en la extinción de dinosaurios, en la introducción de las abejas y caballos) para guiar la biología planetaria.
Leyes del alma - karma y reencarnación
La vida humana es un camino de aprendizaje regulado por leyes matemáticas de causa y efecto.
Reencarnación: es una necesidad lógica y científica para evolucionar. El conocimiento de esta ley, presente en el Cristianismo primitivo, ha sido ocultado.

Deuda kármica: la humanidad está cargada de errores pasados. Jesús se encarnó para "pagar" parte de esta deuda, evitando la extinción de la especie.
Figuras como Eugenio Siragusa y Giorgio Bongiovanni son ejemplos de hombres que ofrecieron su propio cuerpo como vehículo ("habitáculo") a entidades solares superiores.

El ciclo del tiempo y la Era de Acuario

Estamos viviendo el fin de un gran ciclo astronómico y espiritual.
El año cósmico es un ciclo de 24.000 años dividido en Yugas (eras). Estamos en el arco ascendente hacia la luz, pasando de la Era de Piscis a la de Acuario.
El fin de los tiempos no indica el fin del mundo, sino el fin de un sistema de pensamiento egoísta. Es el tiempo de la "separación del trigo de la cizaña".
La Parusia, es decir el regreso de Cristo, es el evento inminente que cerrará el ciclo actual de sufrimiento para instaurar una nueva civilización basada en las leyes solares.
En síntesis, el hombre es un espíritu inmortal en un proyecto de ingeniería cósmica. A través de la aceptación de la Genética Solar (GNA) y la imitación del modelo de Cristo, debe transformarse de ser un animal egoísta a un ser Cósmico, colaborando con los hermanos extraterrestres para salvar el planeta Saras (la Tierra) de su karma destructivo.

Simonetta Ercoli
2 de abril de 2026

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