PARRAVICINI ANUNCIA LA LLEGADA DEL ULTIMO PROFETA

Por Agustin Saiz
Como nos ha dicho el mensajero de Adoniesis, Giorgio Bongiovanni, que pronto llegará el último profeta, presentamos a continuación las siguientes psicografías de Benjamín Solari Parravicini, confeccionadas en el año 1972, que lo anuncian.
Hay una serie importante de psicografías que hablan del "niño nuevo", de las cuales su significado parece bastante trivial, en donde en principio no habría ninguna clave hermética pendiente de resolver, como condición previa para comprenderlas. Muchas personas se sienten bendecidas dentro de sus familias por la llegada de alguna criatura, que les abre el corazón y las hace volver a recuperar y tener fe en todo aquello que el mundo, casi, les había quitado. Por lo tanto, todas ellas, se pueden identificar en estas psicografías del "niño nuevo" teniendo en cuenta su propia experiencia familiar.
Pero a lo largo de todas las psicografías hay una clave de lectura doble, que coexiste en dos planos como dos líneas de una misma partitura en donde cada instrumento toca su parte. En apariencia el significado de las psicografías es en principio etérico, pero luego gravita y decanta como sustancia cuando vemos en ellas a Giorgio. En ese momento es cuando los signos cierran una idea específica y la psicografía cobra sentido completo. Surge entonces naturalmente la pregunta, ¿podría Parravicini al aplicar el genérico "niño" estar refiriéndose a alguien en particular?

Giorgio nos viene rebelando durante los últimos años la aparición del "niño nuevo" o "el último profeta", casi como a cuenta gotas. Tal vez como queriendo evitar generar expectativas que nos exalten o distraigan. En varias ocasiones públicas lo ha mencionado, Giorgio está esperando la aparición de un "niño", un "niño nuevo" alguien distinto al resto, a quien debe identificar para poder tutelarlo. Y lo que va a hacer Parravicini es acompañar el descubrimiento de este maravilloso ser que esta llegando a nosotros, anticipándonos con sus psicografías este proceso, como una señal luminosa que emerge en su sendero y preanuncia su tiempo. Casi como que quisiera estar juntos a nosotros en el momento de poder recibirlo… ¡y claro que lo está!
1 - Llega el "niño nuevo" de la hora once. Él será ya, en el instante fuego. Él enseñará.
Ya en la primera psicografía que presentamos comienza a delinearse una idea. No nos habla el texto en plural, dice de manera específica "llega" señalando a alguien y luego a continuación lo confirma "él será", "él enseñará". Es lógico y válido que, si las psicografías de Parravicini conforman en su conjunto una profecía y al mismo tiempo un evangelio de la vida y obra de Giorgio, tengamos la tendencia de ver generalidades hasta que descubramos su verdadero propósito. Es natural que al acercarnos a las psicografías, empaticemos primero con los valores de ese evangelio e intentemos buscar interpretar cada psicografía desde nuestro propio esquema, a partir de nuestros propios elementos.
Pero si miramos ahora la misma psicografías a través de los ojos de Giorgio, descubrimos exactamente aquello que él está buscando. No es el nacimiento de alguien más, sino de alguien específico que viene a la Tierra con un propósito determinado. Deja de ser una cuestión personal para convertirse en la responsabilidad de una misión, un "niño" con cualidades particulares debe emerger y el rol de Giorgio es encontrarlo para protegerlo.
"Llega" en la "hora once" significa que será contemporáneo a Giorgio. Sus vidas se interceptan en este plano por un tiempo, pero luego cuando dice la psicografía "el será ya en el instante fuego" nos da a entender que se quedará durante el retorno de Cristo para acompañarlo, asumiendo un rol como coordinador ya dentro de la fase de reconstrucción del "nuevo reino", "él enseñará".

2 - El Niño Nuevo, dirá: Padres míos, yo soy en ustedes y ustedes en mí, para llevar renovación al mundo caduco, y el mundo en la hora doce, será.
3 - Una nueva educación llegará para el Niño Nuevo, ella será superior, porque, el Niño Nuevo sabrá desde el Nacer.
4 - Los padres del Niño Nuevo, respetarán sus manifestaciones asombrantes de joven y hombre. Si tal no hicieran, serán ellos responsables de la muerte moral del niño salvador. El Alto les ajusticiará!
5 - El Niño Nuevo dejará de ser muñeco, para integrarse a la responsabilidad de la hora once. El Niño Nuevo será, además: joven y hombre en madurez.
Vimos que la obra y misión de Giorgio Bongiovanni está representada a través de Parravicini en todos sus aspectos, materiales y espirituales, formales e intangibles. Vimos también que en las psicografías aparece la secuencia completa que muestra la evolución de la misión de Fátima, desde su antecesor y mentor en los años 50´s Eugenio Siragusa, hasta llegar a describir a la generación actual que viene a través de Sonieta y el movimiento Our Voice, quienes tomarán un rol protagónico como sus sucesores y herederos. Incluso cuando las psicografías anuncian la llegada de Giorgio, lo hacen aplicando la simbología de los pastorcitos de Fátima, para mostrarnos la continuidad histórica y el relevo del mando.
Pero las psicografías van más allá y nos muestran al "último profeta", dentro de la etapa en la que Giorgio es su contemporáneo. Ese es el lapso de tiempo en el que lo describen, el cual vamos a analizar a continuación y comprende desde su nacimiento hasta alcanzar su formación. Las psicografías toman solo esa ventana de tiempo y no van más allá, porque pareciese que se circunscriben en su conjunto para relatar la vida de Giorgio hasta la llegada de Cristo.
Es por ello que la serie muestra solo aquello que necesitamos saber de este "niño nuevo" dentro de esta etapa e incluye vagamente el desarrollo de su misión como un "joven maduro". Y con eso nos basta. Una vez cruzado el umbral del retorno de Cristo y garantizada su victoria, el desarrollo de los acontecimientos se desenvolverá sin riesgos por encima nuestro que merezcan ser advertidos. Para entonces el dispositivo profético de las psicografías habrá cumplido su función.
En las psicografías 2 y 3 nos muestran una escena de lo que podría ser una especie de potencial conflicto relacionado con su educación y tal vez el vínculo con sus padres. El "niño nuevo" les dice "padres míos, yo soy en ustedes y ustedes en mí, para llevar renovación al mundo caduco, y el mundo en la hora doce, será". Está hablándonos de su rol protagónico y situándolo en el tiempo luego de que Giorgio cumpla con su misión, la "hora 12". La idea de "renovación" de "un mundo caduco" aquí es importante, su formación no puede ser continuidad de los parámetros que hoy rigen al mundo actual. La psicografía 3 nos explica que "una nueva educación llegará para el Niño Nuevo, ella será superior, porque, el Niño Nuevo sabrá desde el Nacer". El pacto entre el "último profeta" y nuestro Señor, se consagra en una esfera que va más allá de nuestras posibilidades. La advertencia en la psicografía que sigue es muy severa al respecto, "respetarán sus manifestaciones asombrantes… si tal no hicieran, serán ellos responsables de la muerte moral del niño salvador. El Alto les ajusticiará!". Lo cual nos está revelando que cualquiera sea aquello que el "niño nuevo" tenga que hacer, el Padre lo guarda con celo y entonces será. Tal vez por ello Giorgio sienta en su fuero íntimo que debe acompañarlo, cuidarlo, protegerlo, que es parte de la responsabilidad que él asume frente al Cielo, de que el "niño nuevo" alcance la formación que el próximo mundo necesita.
La quinta psicografía nos explica que, más allá de haber convivido desde su nacimiento con la dimensión espiritual manifestándose bajo todo tipo de experiencias ("el Niño Nuevo sabrá desde el Nacer"), desde temprana edad comenzará su preparación. Este es el punto que marca la psicografía con fuerza y que no puede quedar desapercibido porque está relacionado seguramente con su encuentro con Giorgio. De algún modo es "arrancado del mundo" ("dejará de ser muñeco"), para forjar su crecimiento en el conocimiento y los valores de "otros mundos", que luego deben ser implantados en este. Esto significa que como los grandes profetas de la historia, Elías, Juan Bautista, Jesús, Buda o Mahoma deba recluirse en la soledad del desierto o abrazar el desprendimiento total para irse a vivir a una gruta? Creo entender que no, que tan solo con incorporarse dentro del circuito social de la "tribu de Juan" o de las "arcas", para convivir en su entorno y desarrollarse en él, es suficiente. Y por supuesto, cuanto más cerca de Giorgio se encuentre, más efectiva será su protección y cuidado, y más fluido e internalizado quedará su aprendizaje. De esto no tengo dudas. Es decir, implícitamente la psicografía explica que "el niño nuevo" comienza una nueva etapa, que es de ruptura con la anterior y que está estrechamente vinculada con Giorgio. En el texto cuando explica "para integrarse a la responsabilidad de la hora once" nos está indicando esto último, la "hora once" es su etapa de convivencia con Giorgio.
Esto además queda representado simbólicamente en el rostro de la figura de la 5ta psicografía que se encuentra con el "niño". En ella se ve claramente el símbolo de "piscis" formando su cabeza, que se corresponde con la etapa anterior que va quedando atrás, cuyo período comenzó hace dos mil años con la llegada de Jesucristo y de la cual, actualmente, estamos viviendo su epílogo acompañando a Giorgio que es quien la cierra. Justamente el "último profeta" o el "niño nuevo" es un símbolo en sí mismo de la etapa que le sucede, representada por "acuario" en donde el reino de Cristo quedará plenamente manifestado.
Por último, una observación más, todas estas psicografías tienen un denominador gráfico en común que es el sol de 8 puntas. Lo cual nos sugiere que es correcto la conceptualización que estamos haciendo en conjunto, evitando de este modo interpretaciones parciales más generales, que como dijimos, también posiblemente sean válidas siempre y cuando no tapen o entorpezcan la interpretación mayor respecto a Giorgio que necesitamos realizar. El "sol", como veremos, es un operador simbólico del desarrollo cronológico del "niño nuevo".
6 - "La deducción del Niño Nuevo será de sabio porque será en la… Sapiencia!".
7 - "El Niño Nuevo tomará conciencia al nacer, del mundo en su hora; porque, sabrá desde el día de su concepción, y porque traerá certeza de su deber misionero. Enseñar!"
8 - "El Niño Nuevo, enseñará al adulto, y el adulto escuchará, porque, llegado será el fuego, y la hora de la procreación superior y el instante O.M."
Pero volvamos ahora para finalizar, a la acepción principal del "niño nuevo" como el sujeto profetizado para la nueva era del que nos hablan las psicografías. En estas tres últimas podemos ver al "niño nuevo" ya maduro, a punto de ejercer su autoridad, trayendo el conocimiento de una nueva ciencia para la reconstrucción de las sociedades de un nuevo mundo. Por más que un puñado de personas respecto a la totalidad de la población del planeta, hayan pasado las pruebas positivamente, en el periodo posterior inmediato luego de la llegada de Cristo, todavía la humanidad no está en condiciones de sostenerse por sí misma, sin volver a arrastrar sus errores y necesita de un rector que garantice la puesta a salvo de quienes han sido seleccionados y ganado su premio. Las psicografías proyectan al "último profeta" en su acción de futuro, "será en la… Sapiencia!", "traerá certeza de su deber misionero, enseñar!", "enseñará al adulto".
En el dibujo de la psicografía 7 se ejemplifica este concepto mediante una flecha que lanza al "niño nuevo" hacia el sol, que por supuesto no es otra cosa más que el nuevo reino de los Cielos que se empieza a construir a partir de la segunda venida de Cristo. El texto es claro, "el Niño Nuevo tomará conciencia al nacer, del mundo en su hora", significa que en su interior comprende que el mundo al que llega está en pleno tránsito hacia otro nuevo. Cuando dice que "sabrá desde el día de su concepción y porque traerá certeza de su deber misionero", refuerza la idea de que en su fuero íntimo late el programa espiritual escrito con fuego sobre su alma. Comprende que lo que lleva dentro se corresponde con la próxima etapa y sabe que después de las catástrofes y el juicio de Cristo a la humanidad, se desenvolverá en una misión como la pieza que faltaba y que se ensambla a un engranaje para completar el diseño. El "niño nuevo" pertenece una siembra, que para hacerse fuerte arraiga en el suelo de este mundo y proyecta su tallo, ofreciendo sus ramas abiertas al sol de lo que vendrá.
El texto de la psicografía 6, "la deducción del Niño Nuevo será de sabio porque será en la… Sapiencia", es sutilmente complejo. A que se refiere con la deducción? Qué es lo que tiene que deducir? Difícil de aceptar sería que Parravicini está describiendo solo una capacidad intelectual. Todos tenemos que deducir como movernos en nuestra vida, discernir que es lo correcto, aquello que Dios quiere para nosotros y eso es justamente lo que el "niño nuevo" también sabe porque lo lleva dentro, "…será en la Sapiencia!". Está refiriéndose a una "Sapiencia" escrita con mayúscula, como sinónimo del Dios vivo que lo compenetra y habita en él.
Identificando estos matices es que podemos terminar de comprender la intención de Parravicini, respecto a estas psicografías, de anticiparnos de manera precisa la presencia de un determinado ser. Todos llevamos dentro a Dios, nadie duda que los cientos de miles de niños que están surgiendo son sus perlas más preciadas, que el Padre de la creación dona a una humanidad para rescatar lo salvable en esta última etapa. Pero de todas ellas hay una en particular a la que individualiza, no por una cuestión de superioridad, sino porque en el rol que desde lo Alto le han otorgado al "último profeta", se manifiesta el diseño que nos contempla a todos. Como todos los profetas, el "niño nuevo" surge desde el pueblo para dirigirse a él. Toma sus miedos, sus dudas incertidumbres y mezquindades, para superarlas colectivamente bajo la forma de una nueva alianza con el Cielo.
La expresión "niño nuevo" cumple tres funciones simbólicas. En realidad la primera no es ninguna alegoría, es una referencia directa a le emergencia de este sujeto predestinado, señalado por las psicografías aun siendo un niño para subrayar su relación con Giorgio en dicha etapa. La segunda es su asociación con la escatología cristiana, adjetivando como "nuevo" a este "niño" que surge en el marco de referencia histórico relacionado al retorno de Cristo o "el nuevo reino". En su tercera acepción, Parravicini vuelve a amalgamar en un solo símbolo conceptos de la teología cristiana con los de la tradición marxista. "Nuevo" en este caso hace referencia al "hombre nuevo", entendido como un sujeto emancipado, que comprende que cuyo destino está ligado al de toda la humanidad y por lo tanto, no descuida ni el más mínimo detalle en relación al último eslabón de la sociedad. No tolera ningún tipo de injusticia, no es hipócrita y en realidad la combate desde su fibra más íntima. Ese tal vez sea el rasgo característico que más distancia pone respecto a nuestras expectativas y comprenderlo, es tal vez la bisagra que define desde donde elegimos mirar a toda la serie completa de psicografías, si desde la esfera personal de nuestros anhelos, o si desde la necesidad de construcción de un destino común planetario para todos.
La última psicografía 8 nos sitúa allí, en pleno desarrollo de su protagonismo, desenvolviéndose con natural autoridad aun siendo un prodigio, a los ojos de todos. El "niño nuevo", parado sobre el sol y rodeado de personas a quienes les está predicando, es una escena que retrata su rol durante la llegada del nuevo reino. El sol cumple la función de un indicador temporal, antes vimos que era de 8 puntas y estaba lejos en el Cielo, luego el "niño" fue proyectado con una flecha hacia él y ahora vive a partir de él, lo habita como el aire que respira. Desde ahí coordina la sociedad y la dirige, rectificando sus desvíos y abriendo caminos de posibilidades insospechadas. Las personas lo escuchan con atención y aprenden.
Extrañamente la psicografía explica que ha llegado "la hora de la procreación superior". Se refiere a la interacción del ser humano con las dimensiones superiores. La alquimia, el arte de la personificación, de ser instrumentado como parte de un diseño divino individual y colectivo, de asimilarse dentro de una gigantesca maquinaria cósmica, es parte del renacer o "procreación" que menciona la psicografía. Un nuevo conocimiento se despliega a través de una nueva cultura que nace y el nuevo sistema de gobierno, para lanzar al hombre de la superficie de la Tierra en el horizonte de la cuarta dimensión.
Pero esa es otra historia, que implica poder adquirir el nuevo aprendizaje que la humanidad podrá desarrollar en la próxima etapa, estando ya viviendo en el nuevo reino. La escena de la psicografía solo nos deja ahí… a sus puertas... porque recién se está iniciando un nuevo recorrido histórico. Otra épica está por venir, una nueva, una que tal vez algún día otro profeta, que surja en medio de la gente de una nueva sociedad planetaria, visualizará eones más adelante, recordando que antes de él estuvieron Parravicini y Giorgio, cerrando la etapa previa que estamos viviendo para abrir la que vendrá.
Nota: Este texto es un extracto resumido de uno de los tantos capítulos que conforman un futuro libro que está en proceso. Al día de la fecha van 19 capítulos con otros varios anexos, en donde seleccionamos más de 350 psicografías. Muchos de los conceptos que arriba afirmamos están detalladamente explicados en el libro y se interrelacionan con otras psicografías de otros capítulos del mismo. Esperemos que pronto la gracia del Padre nos permita publicarlo en su totalidad.
Agustin Saiz
24 de mayo 2026
Todas las psicografías fueron extraídas de https://solariparravicini.swred.com/a quien agradecemos su excelente labor de difusión de la obra de Benjamín Solari Parravicini.
