Las restricciones a la educación de las niñas y al empleo de las mujeres en Afganistán podrían causar la pérdida de más de 25.000 profesoras y trabajadoras sanitarias para 2030

A más de un millón de niñas se les ha negado su derecho a la educación desde la prohibición de la enseñanza secundaria en 2021
Afganistán corre el peligro de perder hasta 20.000 profesoras y 5.400 trabajadoras sanitarias para 2030 si se mantienen las restricciones a la educación de las niñas y el empleo de las mujeres, según un nuevo análisis de UNICEF.
The Cost of Inaction on Girls' Education and Women's Labour Force Participation in Afghanistan (El costo de no actuar en materia de educación de las niñas y participación de las mujeres en el mercado laboral en Afganistán) reveló que la representación femenina en la función pública se redujo del 21% al 17,7% entre 2023 y 2025. El informe advierte que la disminución del número de mujeres profesionales cualificadas en escuelas y hospitales tendrá consecuencias devastadoras para el aprendizaje de los niños y niñas, sus oportunidades en el futuro y los resultados en materia de salud. Las restricciones a la educación y el trabajo de las niñas y las mujeres ya le cuestan al país 84 millones de dólares al año en pérdidas de producción económica que se agravarán con el tiempo, ya que siguen sin poder acceder a la educación ni al empleo.
El informe advierte que apartar a las mujeres de la enseñanza y los servicios de salud –dos sectores en los que todavía se les permite trabajar y en los que su labor es muy necesaria– perjudica directamente a los niños y las niñas, ya que puede provocar una reducción del número de niñas que acuden a la escuela y una disminución de la atención de la salud para las mujeres y los niños y niñas. Las repercusiones son especialmente graves en la atención de la salud, debido a que el contexto social impide a menudo que las mujeres reciban servicios médicos por parte de los hombres, y que por tanto la disminución en el número de trabajadoras sanitarias limitará directamente los servicios de salud materna, neonatal e infantil.
"Afganistán no puede permitirse perder a las futuras maestras, enfermeras, médicas, parteras y trabajadoras sociales que sostienen unos servicios esenciales. Pero esto será una realidad si las niñas siguen siendo excluidas de la educación", dijo la Directora Ejecutiva de UNICEF, Catherine Russell. "Instamos a las autoridades de facto a que levanten la prohibición de la educación secundaria para las niñas y hacemos un llamamiento a la comunidad internacional para que mantenga el compromiso de apoyar su derecho a aprender".
Afganistán afronta una doble crisis: la pérdida de profesionales cualificadas al mismo tiempo que se impide a la nueva generación que las reemplace. A medida que las mujeres con experiencia se jubilen o abandonen el servicio, las niñas no podrán asumir estos oficios porque se les impide continuar su educación. Esta situación de retraso le cuesta cada año a Afganistán otra generación de profesionales cualificadas.
Como consecuencia de la decisión que las autoridades de facto tomaron en septiembre de 2021 de impedir a las niñas acceder a la educación secundaria, a un millón de niñas se les ha denegado su derecho a aprender en un país donde ya se registra una de las tasas de alfabetización femenina más bajas del mundo. El análisis indica que, si la prohibición persiste hasta 2030, más de 2 millones de niñas habrán perdido su derecho a la educación después de la enseñanza primaria. Las escuelas ya sufren los efectos de esta situación, ya que se ha producido una reducción de más del 9% en el número de profesoras de educación básica: de casi 73.000 que había en 2022 a alrededor de 66.000 en 2024.
A pesar de las restricciones, UNICEF sigue apoyando la educación de la infancia en Afganistán. En 2025, más de 3,7 millones de niños y niñas de las escuelas públicas recibieron apoyo de emergencia; 442.000 niños y niñas –de los cuales el 66% eran niñas– se beneficiaron de iniciativas de aprendizaje comunitarias, y se puso en marcha la construcción o rehabilitación de 232 escuelas.
A medida que otra cohorte de niñas pierde la oportunidad de aprender, UNICEF hace un llamamiento para que se tomen medidas urgentes a fin de restablecer los derechos de las niñas a la educación secundaria y superior, y se mantenga la inversión en la educación primaria como vía fundamental para el desarrollo del capital humano y demostración de las repercusiones positivas que ofrece el aprendizaje inclusivo a las niñas. En conjunto, estas medidas son esenciales para el futuro sanitario, educativo y económico de Afganistán.
"Denegar a las niñas afganas el acceso a la educación secundaria priva a toda una nación de su potencial y condena a las niñas, a sus familias y a sus comunidades a la pobreza, al empeorar los resultados en materia de salud y eliminar el motor económico que una generación de mujeres educadas podría poner en marcha", dijo Russell.
Fuente:
https://www.unicef.org/es/comunicados-prensa/restricciones-educacion-ninas-empleo-mujeres-afganistan
