LA DIVULGACIÓN HA COMENZADO

18.02.2026

Por Simonetta Ercoli


Marco Marsili, junto con otros invitados, el pasado 10 de febrero fue entrevistado en la transmisión de You Tube "Gianluca Lamberti Show".

La entrevista analizó la actual, importantísima y delicada fase de transición entre el secreto institucional y la llamada "Divulgación" (revelación) sobre la realidad extraterrestre.

Fin del secreto: las teorías de ayer se han convertido en la historia de hoy.

Durante décadas, quienes afirmaban la presencia alienígena en la Tierra fueron ridiculizados como "conspiranoico". Hoy, archivos desclasificados y testimonios Institucionales estan confirmando lo que investigadores independientes y contactados llevan afirmando desde la década de 1940. Lo que antes se consideraba una fantasía es ahora una verdad histórica y científica en proceso de oficializarse, aunque de manera lenta.

Las Admisiones Institucionales

Esponentes de alto nivel del Pentágono, de la CIA y del Senado americano (como Marco Rubio, secretario de estado) han comenzado a confirmar la existencia de programas secretos.

Las declaraciones más trascendentales, como aquellas de David Grusch, dan fe de la recuperación de aeronaves no humanas y restos biológicos (cadáveres de diversas especies), a pesar de la fuerte resistencia y las amenazas de los testimonios.

El Límite del Academisismo Tradicional

Marco Marsili plantea una crítica severa para aquellos científicos astrofísicos y divulgadores que, a pesar de tener títulos académicos, rechazan la cuestión ufológica "sin haberla estudiado jamás", con arrogancia intelectual.

Falta de asignaturas "especializadas".No se enseñan materias como la arqueoastronomía (el estudio de cómo los pueblos antiguos observaban el cielo) o la propulsión no convencional (tecnologías que permiten los viajes en el espacio sin usar motores de combustión interna ni los cohetes que conocemos hoy).

Estamos de frente a dogmas científicos; muchos científicos afirman que "es imposible que los alienígenas esten aquí" simplemente porque las leyes que estudiaron en la universidad dicen que no podemos viajar a una velocidad superior a la de la luz.

Quien en vez estudió estos fenómenos en este campo sabe que existen tecnologías que superan estas limitaciones, aunque, lamentablemente, los libros de escuela aún no las expliquen.

En resumen: los títulos académicos no bastan si no se tiene la apertura mental para estudiar eso que la ciencia oficial aún ignora.

GEOPOLITICA Y ESTRATEGIA DE LA COMUNICACIÓN

La prudencia en el lenguaje empleado por los funcionarios (por ejemplo, al referirse a "restos biológicos" en lugar de "alienígenas") no es sinónimo de incerteza, sino de necesidad táctica. En un contexto de tensión global con potencias como Rusia y China, los testimonios deben calibrar las revelaciones para no comprometer la seguridad nacional, aunque confirmando la esencia de la verdad.

Un shock de conciencia

Estamos frente a la más grande revelación de la historia de la humanidad, comparable a las verdades trascendentales.

Este cambio de paradigma exige abandonar los prejuicios y escuchar a quien dedicó su vida a la investigación, pues los hechos finalmente están superando las barreras del negacionismo institucional.

La primacía de la verdad sobre el ego intelectual

La honestidad intelectual exige que la búsqueda de la verdad prevalezca sobre las convicciones personales y la formación académica. Se critica la arrogancia académica de quienes, con títulos académicos tradicionales, menosprecian el trabajo de los investigadores independientes. El estudio de décadas y la profundización necesaria para la divulgación no convencional poseen una dignidad y un valor cognitivo que no pueden ser ignorados por los representantes de la ciencia oficial.

Admisiones Institucionales: El Fin de un Secreto octogenario

Hoy, figuras importantes del Pentágono,de la CIA y del panorama político estadounidense confirman implícitamente lo que los contactados llevan décadas afirmando.

La admisión de la existencia de programas secretos, ajenos al control democrático y focalizadas en la recuperación de tecnologías y restos biológicos extraterrestres, transforma el "complotismo" de ayer en la realidad histórica de hoy. Las instituciones reconocen de hecho, de haber mentido sistemáticamente durante ochenta años.

Retroingenieria y salto tecnológico

Un punto clave, según Marsili, se refiere al origen de innovaciones fundamentales (fibra óptica, transistores, láseres, tecnología táctil). Como ya argumentó el coronel Philip Corso en "El día después de Roswell", estos descubrimientos serían el fruto de programas de retroingeniería llevados a cabo por gigantes de la industria bélica (Lockheed Martin, Boeing, RTX). Según el físico Hal Puthoff, estos hallazgos podrían representar un "regalo" intencional de especies superiores para inducir un salto evolutivo o una prueba para medir el coeficiente intelectual y la madurez de la civilización humana. 

Evidencias Históricas y Vigilancia Nuclear

Se citan casos emblemáticos que hoy están confirmados en documentos de inteligencia, entre ellos:
- El caso italiano de 1933: La recuperación de una aeronave en el norte de Italia, estudiada por el Gabinete RS/33 (probablemente con la participación de Guglielmo Marconi) y posteriormente adquirida por Estados Unidos.

-La Interferencia nuclear: La presencia constante y documentada de UAP (Fenómenos Anómalos No Identificados) sobre emplazamientos de desarrollo nuclear (bases de lanzamiento, laboratorios, depósitos), lo que confirma que la actividad extraterrestre ha seguido de cerca el desarrollo atómico terrestre desde la década de 1950.

Hegemonía y Manipulación de la Información

El mantenimiento del secreto no fue solo un acto de precaución, sino una estrategia criminal para asegurar la hegemonía geopolítica y militar mediante el control tecnológico. Al mismo tiempo, el sistema dominante ha alimentado a menudo la confusión, mezclando investigaciones serias con figuras cuestionables o mitómanos para ridiculizar todo el tema y oscurecer la importancia de la revelación en curso.
El artículo concluye con una reflexión que vincula la revelación extraterrestre con una dimensión espiritual y ética, enfatizando el papel central del libre albedrío humano. 

El Apocalipsis como revelación y verdad histórica

La fase histórica actual se define como un verdadero y propio Apocalipsis, entendido en su sentido etimológico de «revelación». La confirmación institucional de hechos largamente silenciados valida la línea de pensamiento de investigadores independientes: la divulgación extraterrestre no es un evento aislado, sino parte de un proceso en el que emerge la verdad que concierne a los pilares mismos de la historia mundial. 

La salvación espiritual y el empeño individual

El énfasis se desplaza de la supervivencia física a la salvación espiritual. El cuerpo se entiende como un "hábitaculo" temporal para una esencia eterna, cuya evolución requiere una participación activa en el presente. A través de la metáfora de la hormiga y el elefante, se reafirma la importancia de que cada individuo haga "lo que pueda"; incluso una pequeña contribución, si se multiplica colectivamente, tiene el poder de extinguir el incendio de las mentira y de la crisis global.

Profesías y libre albedrío

Las profecías son advertencias, no condenas. Las malas profecías no son un destino ya escrito, pero funcionan como un cartel de peligro. Ellos indican de hecho los estados catastróficos hacia los cuales la humanidad se avecina si no cambia de rumbo. El futuro permanece por lo tanto abierto a la libre autodeterminación de los pueblos: el cambio de la conciencia colectiva y el desarrollo de un espíritu crítico pueden desactivar los peores escenarios. 

La Parusía y la Nueva Era

La culminación de este proceso de transformación e individuación se identifica con el regreso de Cristo (la Parusía), la cumbre absoluta de la historia humana. Este evento no representa un fin, sino el comienzo de una nueva era de consciencia, posible gracias al trabajo de quienes, mediante la información y la creación de conciencia, preparan el terreno para el salto evolutivo de la humanidad.

En síntesis, podemos decir que hemos pasado de la era del secretismo a la era de la verdad. No debemos tener miedo, sino ser más conscientes: cada pequeña acción que realizamos influye en nuestras propias decisiones para cambiar el destino del planeta.


Simonetta Ercoli

15 de febrero de 2026