EL COSTO ARGENTINO
Comenzó a debatirse en profundidad lo que el gobierno llama la Ley de Modernización Laboral pero que en buen romance recupera el intento, la pretensión de las grandes patronales de la Argentina después de 1955 y el golpe de estado contra el segundo gobierno de Perón de tirar abajo el derecho laboral que ellos empezaron a llamar desde esa fecha en adelante el costo argentino.

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Por Carlos del Frade
El costo argentino fue atacado severamente a partir del golpe de 1976 del que cumpliremos próximamente 50 años, donde claramente el objetivo del golpe, fue en primer lugar, que la mayor cantidad de desaparecidas y desaparecidos fueran trabajadores, jóvenes, menores de 35 años para fundamentalmente defender al capital y a la empresa privada, como bien lo dijo el ministro de planificación de Jorge Rafael Videla, Ramón Genaro Díaz Bessone, que había sido comandante del segundo cuerpo del ejército con asiento en Rosario y jurisdicción sobre 6 provincias argentinas como Santa Fe, Chaco, Formosa, Misiones, Corrientes y Entre Ríos, y luego reemplazado por Galtieri. En septiembre de 1977, Díaz Bessone es recibido en la alfombra roja de la Bolsa de Comercio en donde dice:
La intención del golpe era defender el capital y la empresa privada.
Nada de ser nacional ni de deber patriótico, ni de lucha anti subversiva, sino, de tratar de consolidar la concentración y extranjerización de las riquezas en pocas manos.
Eso ha vuelto en la Argentina de forma recurrente, incluso en los intentos de modificar el poder de los sindicatos, el dinero de las obras sociales y diferentes reformas, pero lo cierto es que ahora con el gobierno de Javier Milei que tiene apoyo popular sin lugar a dudas, avanza definitivamente con la espina dorsal del derecho laboral argentino, eso que alguna vez caracterizó al país y que entre otras cosas se va a llevar puesto al estatuto de los trabajadores de prensa, del periodismo.
En medio de eso hubo movilizaciones en distintos lugares de la Argentina -también en Rosario- y justamente en diciembre de 2025, se conoció que la tasa de desocupación del gran Rosario había subido más de 3 puntos en un año y llegó el tercer trimestre del año 2025 al 8,9% convirtiéndose así en la tercera más alta tasa de desocupación del país después de Río Gallegos y Resistencia.
Si bien se creó empleo en la región, no alcanzó para absorber la cantidad de personas que buscan trabajo y no lo encuentran, la subocupación asociada a una menor cantidad de puestos de trabajo orilla ya los dos dígitos en el gran Rosario. Es decir, se sumaron en 12 meses, 25.000 desocupados más, con lo cual, evidentemente, la destrucción de los puestos laborales es algo que se viene diluyendo desde hace rato en la provincia de Santa Fe, casi 3.000 empresas se cerraron -15.000 puestos de trabajo se perdieron- y por eso, la reforma laboral lo que en realidad va a institucionalizar es el bajo costo para la destrucción de los puestos laborales y para pagar lo menos que se pueda en indemnización en caso de despido.
En forma simultánea Santa Fe, exportó durante todo el año 2025, -la cifra es muy fuerte- 16.181 millones de dólares, es decir, un 5,2% más que el año 2024. Allí el monto principal de las exportaciones se estuvo dando por las manufacturas de origen agropecuario casi, 11.915 millones de dólares, los productos primarios, 2.600 millones de dólares y la manufactura de orígen industrial 1.498 millones de dólares del trabajo del pueblo santafesino.
Es decir, se crea riqueza pero se destruye el trabajo, esos números están marcando cómo en realidad, en la práctica concreta la concentración y extranjerización de riquezas se lleva puesto al trabajo digno, al trabajo legal con plenitud de derechos laborales.
La reforma lo que va a consolidar es ese saqueo que van a hacer las grandes patronales sobre los derechos laborales de los trabajadores. Por eso más que nunca habrá que remarcar más allá del apoyo popular que tiene el gobierno de Milei, que la Argentina no va a vivir mejor a partir de estas leyes, sino, que los que van a vivir mejor son las minorías dominantes que desde hace años buscan destruir el derecho laboral.
La confederación general del trabajo de la Argentina ante la inminencia de la destrucción del derecho laboral convocó a un paro de actividades para la fecha en que se debatió en la Cámara de Diputados de la Nación, esto que ya tiene la aprobación en el senado.
Sin ningún tipo de convocatoria y movilización la CGT, parece decidida a cortar lazos con la propia historia de la cual sus dirigentes generalmente siempre hablan. El movimiento obrero en la Argentina se ha caracterizado permanentemente por la lucha en el lugar donde se cocina la historia, que son las calles, porque antes de la fundación de la CGT que fue en septiembre de 1930, el movimiento obrero por sí mismo había generado legislaciones por el trabajo, por la sangre derramada en las calles, tal vez, la más conocida la de 1905, en adelante vinculadas al socialista Alfredo Palacios, pero especialmente en las luchas obreras, la de 1921 en la Patagonia, en 1919 en La Forestal, las luchas obreras de los talleres Vasena que generaron la semana trágica por lo que fue la represión, las huelgas de los 1 de mayo en la Argentina y principalmente en la ciudad de Rosario, una de las primeras ocho en donde se conmemoró por primera vez, el día internacional de la Clase -que le da cuerda al mundo- como es el movimiento obrero.
La CGT ha decidido dejar de lado todo eso en el año en donde se cumplen 50 años del terrorismo de estado que tenía como objetivo, justamente, la destrucción de la clase trabajadora.
La mayoría de las y los 30.000 compañeras y compañeros desaparecidos eran trabajadores, empleados obreros como bien dice la estadística que se publicó desde 1984 en adelante, en el libro Nunca Más, el libro más vendido de la Argentina y que hoy posiblemente sería uno de los menos vendidos.
Lo cierto es que aquello marcó la historia. El terrorismo de estado tenía como objetivo la destrucción de una generación de jóvenes trabajadores revolucionarios y por lo tanto fueron los que sintieron más impacto de lo que fue la desaparición, la tortura, el secuestro, la aberración, la desaparición forzada de personas.
El anuncio de que iban a ser los sectores trabajadores los más vulnerados
Por eso a 50 años del terrorismo de estado, el gobierno de Milei, como venimos diciendo ultimamente, lleva adelante todo esto y la CGT, -recién- lo único que dice que va a hacer, es un paro de actividades que habrá que ver como se cumple, sin ningún tipo de movilización y dejando de lado el lugar donde se cocina la historia que es la calle, dejando de lado en realidad, la propia historia del movimiento obrero.

