LO INEFABLE, EL ARBITRIO Y LA TANGIBILIDAD DEL DINERO
Por Erika Pais
Esta necesidad, este nuevo intento de mi ser de plasmar en un "papel" digital, letras, signos, comas y suspiros responde a la inspiración provocada por los más recientes (pero antiguos) discursos que nuestro guía, amigo y Maestro Giorgio nos ha prodigado sobre el dinero y su ascendencia en este mundo del que, por ahora, formamos parte.

No es el discurso en sí el que me provoca insomnio e inquietud, al mismo tiempo que certeza y entendimiento, sino la forma que estos conceptos expresados y tratados en los diferentes encuentros, otorgan a todo el conocimiento iniciático recibido hasta el momento.
Es decir, como todo el bagaje de información y valores que componen la estructura del camino evolutivo que debemos transitar son amalgamados, completados y sostenidos por una ecuación que, por ser tan básica, tan obvia y estar tan mimetizada con nuestro devenir humano e histórico no es contemplada en absoluto.
El dinero y su influencia en cada uno de nosotros se encuentra dentro del grupo que componen las primeras quimeras que intentamos racionalizar, analizar y gestionar y con las que nos encontramos en el inicio del camino. Al dinero sencillamente lo relacionamos con la materia y la renuncia a ésta.
Por eso es que de inmediato e instintivamente le otorgamos un valor secundario para poder continuar con la próxima prueba porque definitivamente eso es lo que se espera de un iniciado.
Pero he aquí que esa es la primera ilusión que incorporamos al lastre de ilusiones que nos impiden realizar la Gnosis en su infinita cabalidad.
Y es también allí donde descubro que el concepto místico, real y completo del dinero y su realización, cierra filas en la tan necesaria y anhelada realización. Es como la frutilla de la torta en el banquete del Matrimonio Celeste.
Porque más allá de la inquietud natural que debe poseer el espíritu de quien responde a un llamado, más allá de la predisposición al aprendizaje y la disponibilidad al servicio que caracteriza al iniciado, se encuentra también, antes y sobre todo la influencia que el dinero ha ejercido a lo largo del tiempo en nuestro ser y nuestros espíritus.
Entonces, el dinero como concepto y esencia, lejos de ser un primer obstáculo sencillo de sortear debido a la obviedad de aquello que representa, es, sin lugar a dudas, la espada de Damocles que se cierne sobre nosotros todo el tiempo y en todo momento.
La mayor parte de las decisiones que tomemos se encontrarán, en mayor o menor medida, siempre supeditadas a este. Sea desde el punto de vista práctico y material en la ejecución de ciertas tareas y actividades humanas relacionadas con las decisiones, sea desde el punto de vista espiritual en cuanto a las posibilidades de desarrollar las decisiones o en cuanto a la influencia que la carencia o la posesión de éste tenga sobre nuestros estados de ánimo y o espíritus.
Así que el dinero es por excelencia el conductor de nuestro albedrío, el director de la orquesta de nuestra sinfonía escolástica.
Herramienta y verdugo…
La Jugada maestra del maligno. La sangre que el Anticristo poco a poco ha ido inyectando en nuestra GNA y que corre por nuestros cuerpos etéreos que se manifiestan a través de las emociones, pensamientos y sufrimientos.
Al menos esto es cuanto he creído comprender escuchando al Verbo que últimamente se ha detenido mucho sobre el tema, no porque si, sino porque este es el tiempo.
Pero el Verbo no se nos entrega como un simple cúmulo de información, sino que también es desarrollado dentro de un abanico de presupuestos impregnados de plausible filosofía lógica libre de ser interpretada según la visión y entendimiento de quien lo escucha.
Es con esos varios presupuestos y ejemplos que Giorgio nos regala cuando desarrolla el tema, con los que fui construyendo todo cuanto estoy expresando aquí, como si fuera a voz alta, para desandar el camino del pensamiento si estoy equivocada o profundizar con quien, como yo, se ha detenido a evaluar la importancia del tema que me convoca.
Toca entonces desarrollar a continuación porque sostengo lo anterior.
Así como cada ser humano puede desear diferentes cosas, sin embargo, el dinero es aquella cosa única en su especie que toda criatura humana desea tener en algún momento de su existencia, tanto como desea la vida. Es lo único que ha logrado nuclear bajo si a toda la especie humana en sociedad. Es un deseo comulgado por toda la raza humana.
Al dinero y al lugar que este ocupa en nuestras vidas le vamos a dar menor o mayor importancia de acuerdo a la experiencia que cada individuo ha tenido a lo largo de su existencia. La forma en que nos hemos relacionado con él está directamente relacionada a la capacidad con la que podremos gestionar nuestro proceso libertario hacia la gnosis.
Si en la vida hemos carecido de dinero o hemos tenido dificultades para desarrollarnos por su falta, seguramente entonces tengamos mucho más miedo de perderlo o de volver a carecer de éste. Así como un marcado sentimiento de tener derecho a poseerlo y de merecer el poseerlo. "Es justo que no falte el dinero, es injusto que falte" y mi relación con lo Divino al inicio está relacionado con la aceptación y con lo que se me pudiera conceder. Por lo que las decisiones aún espirituales que lo involucren o que pudieran resultar en una perdida o carencia del mismo serán más conflictivas que aquellas que no tienen que ver con él, a pesar de creernos capaces de renunciar a él por el amor que profesamos. Esto no es malo ni bueno, es un simple fruto de la sociedad.
Si por el contrario nunca hemos tenido inconvenientes por la falta de dinero, entonces nos resultará más difícil gestionar relaciones y concebir un espacio que no se rija por la seguridad que el dinero nos concedía anteriormente. Sencillamente nunca nos fue necesario aprender a gestionar y vivir sin dinero. No conocemos lo que significa su falta, no podemos sentir lo que vive o vivió el carenciado y mi relación con lo Divino está relacionada con la capacidad de compartir lo que por gracia me tocó y el agradecimiento. Seguramente en nuestras decisiones espirituales el dinero ocupe un lugar preponderante por la propia dicotomía renuncia, culpa, gracia que el dinero conlleva. Esto no es malo ni bueno, es simple instinto de supervivencia.
Obviamente existen infinidad de excepciones y reglas, pero en general la relación entre el ser social y el entorno están divididas a grandes rasgos en estas dos amplias clasificaciones.
Unos más y otros menos, pero estos son presupuestos ciertos con los que se enfrentan los individuos en general con la falta o abundancia de dinero.
Ahora bien ¿Por qué es posible realizar esta clasificación? Porque el sistema en el que vivimos fue ideado en torno a este valor absoluto del dinero de forma tal que genere determinados comportamientos y emociones básicos y sencillos de identificar facilitando la manipulación social en general.
El dinero es la excepción de la máxima: Como arriba es, abajo es.
De hecho, el dinero se concibió para gestionar una estructura que funciona de forma opuesta a la de la dinámica Celeste, pero al mismo tiempo capaz de influenciar en esta dinámica celeste debido a que el conflicto que el dinero genera en el espíritu del ser humano es trasladado hacia el Padre por el individuo a través de la relación que este tiene con el Padre.
Y porque este valor, este concepto de compra venta es posible ser gestionado por todo individuo independientemente del compromiso espiritual que posea y la ética o moral que detente, una falsa libertad de poder abrazar valores compartidos entre todos los hombres. Valores que producen sensaciones humanas, mientras que los valores espirituales son más difíciles de alcanzar y no producen satisfacción inmediata y tangible.
El dinero y su existencia se basa en la esclavitud del ser humano, la dinámica Celeste se basa en la libertad del Ser.
El dinero clasifica a los individuos en medida de cantidad, la dinámica Celeste es infinita y cada creación es única por ende imposible de clasificar o agrupar.
El dinero es al final finito y para poseer valor éste debe de ser establecido, la dinámica Celeste es infinita y posee el valor en si misma, ninguna criatura puede limitarla.
El dinero es tangible, sea en su expresión física o como representación gráfica de valor y como todo lo tangible, puede dejar de existir. La dinámica Celeste es intangible y eterna.
Es el dinero el motor de todo conflicto humano que provocará finalmente que se cumplan las escrituras.
Las diferencias sociales, culturales y religiosas que alimentan los conflictos tienen siempre como origen el usufructo comercial y o territorial, el Armagedón, la reacción de los zigos, todo tiene como origen el dinero.
Y como camino válido para poder combatir lo que éste genera, en lugar de autovonvencernos de que no somos controlados por él o de que somos capaces de renunciar a éste, debemos de aceptar el papel protagónico que posee, para posteriormente poco a poco permitir que el Padre haga Su trabajo en el espíritu de cada uno.
Porque no nos es posible a los Hombres enfrentar y vencer a un Dios…ni siquiera al Dios dinero que hemos elegido cuando Cristo nos hizo la pregunta que nos condenó.
¿A quién quieren servir, al Cesar Dios dinero o a mi Padre?
…Entonces esa parte de la batalla por nuestras almas es entre dioses…
Si nosotros permitimos que el arbitrio humano cambie de director de orquesta, entonces podremos reconocernos en lo inefable, renunciar a lo tangible y abrazar lo eterno. La percepción de la ilusión, el vivir en los sentidos humanos, el querer encastrar aquello que nos fue enseñado como "justo" en cada cosa que vivimos, el seguir una linea de pensamiento lineal, la inteligencia emocional adormentada, el concebir el universo paralelo a nuestra existencia, el mirar el horizonte pero ver solo una linea...el ser hombres y mujeres pensantes, eso es Judas. Judas representa el sistema, el mundo, el cerebro, el pensamiento, la logica, Judas representa todo lo que somos. Es inutil verlo afuera, porque lo tenemos dentro. No se trata solamente de renegar de nuestro Maestro, se trata de nuestra concepción del mundo.
Hoy te habló, como final e inicio de lo que estamos y estas viviendo. Hace un rato mientras sufría me asfixiaba porque no lograba comprender al Padre y entonces te escuché en el podcast y todo volvió a su lugar y algo se metio muy dentro de mi, la mirada Severa del Padre...toda la vida, cerca tuyo, tuve muchisimo miedo de ser Judas o tan solo parecerme a él y pensaba que no ser Judas se trataba solamente de la lealtad...pero hoy comprendo que no es así, no ser Judas significa muchisimas cosas que aún debemos realizar y sobre todo significa certeza y paz. Certeza de que el Padre aún está escribiendo la historia de cada uno de nosotros y paz frente a cualqier cosa que Este escriba para nosotros, certeza de que solo el Padre debe ser nuestro piloto y paz de que llegaremos siempre, tarde o temprano donde Él quiere que lleguemos. Yo solo siento de querer ServirLo y reniego de cualquier cosa que pueda salir de mi que vaya contra la voluntad Suya, es decir contra cualquier acción humana que Él desee realizar para hacer Su Voluntad. La linea es muy delgada, muy sutil, muy tenue y solo se ve con los ojos del corazón espiritual.
Gracias siempre
Erika Pais