CHAKRA RAIZ
LA HISTORIA DE UNA COMUNIDAD QUE RESISTE EL DESALOJO
La Inminencia del desalojo de los habitantes de la Comunidad Chakra Raíz es nuevamente noticia en los medios pampeanos y ha trascendido las fronteras provinciales. A partir de ello, surge la solicitud de difusión colaborativa por otros colectivos para visibilizar la situación a través del "Movimiento Alternativa" y de Humanidad ¿Adónde Vas?

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Por Mirtha Susana Rodríguez y Estela Casado
Obviamente aceptamos la idea y con Estela hicimos los contactos pertinentes. Acordamos con Ana Montes una de las voceras de la Eco Aldea ubicada en el ejido municipal de Toay, localidad distante a 10 km de la Capital -Santa Rosa- para encontrarnos en el espacio que habitan.
El día previo pensaba como realizar "la entrevista", -la función asignada en la dupla que conformamos- aunque muy lejos estamos de ser periodistas, sólo nos impulsa la vocación de ayudar a difundir la situación por la que atraviesan desde hace ya 11 años, pero no como una mera noticia, quería contar la historia y surgió naturalmente. Llegamos alrededor de las tres de la tarde del domingo; para ingresar al predio hay que franquear una tranquera muy fácil de acceder porque el único objetivo que cumple es delimitar el lugar, allí nos esperaba Ana, una joven mujer madre de tres hijos, amable y de dulce mirada.
A medida que recorríamos los senderos, fuimos reconociendo la flora nativa de nuestro monte pampeano que Ana y sus hijos identifican muy bien, porque son alimento y medicina. Nos cuenta que los niños comen los frutos de la tunas, que además de su sabor dulce y refrescante tiene muchas propiedades, el jugo mucilaginoso comunmente llamado "baba" lo utilizan en la bio-construcción de sus viviendas y espacios comunes porque sirve como material de unión e impermeabilización de las paredes de barro; que para hacerlas utilizan elementos que reciclan, mucho vidrio, pallets y hasta ropa como relleno. Estas jornadas las realizan todos los domingos, "Minga" le llaman, van turnándose y todos colaboran en la construcción de cada morada.
Nos describe el lugar: "dos hectáreas de bosquecito nativo donde podemos encontrar chañares, sombra de toro, molles etc., el símbolo del territorio son los médanos de arena, hay especies que ayudan a fijarlos como el olivillo y pasto puna. Considera importante puntualizar que ese era un espacio degradado que está en recuperación de volver a ser lo que en algún momento fue, remarcando la importancia que tiene el preservar, cuidar, re aprender a vivir el territorio siendo parte de él, sienten que la tierra también los cuida, el aire y el agua pura que les ofrece, ellos lo retribuyen de esa manera".
La Comunidad se organiza a partir del 2015 como una necesidad primaria habitacional pero con el convencimiento de preservación y el propósito de cómo habitar el espacio, situación que no es frecuente en la sociedad: preguntarse qué queremos habitar, cómo hacerlo y con quienes.
Entre los objetivos está el de lograr la soberanía alimentaria, para eso realizan su propia huerta y tienen un bosquecito frutal. Una de las mayores complejidades que tuvieron para esta finalidad fue proveer el agua y enriquecer el suelo medanoso que hay que trabajar mucho.
Desde hace 5 años tienen un molino de agua; con la colaboración solidaria de poceros de Toay hicieron una perforación manual de más de quince metros. Se les negó además el servicio eléctrico durante muchísimos años; con mucho esfuerzo cada familia pudo colocar paneles solares para tener luz en sus hogares. Enfatiza que todo lo han logrado con autogestión sin pedirle al Municipio ni la Provincia un solo clavo.
Mientras la escuchaba pensaba que entereza y coraje el de estas mujeres, si bien algunas están acompañadas de jóvenes hombres, -eso noté al menos- ellas son las voceras, el impulso que derriba obstáculos, las que han peregrinado golpeando puertas en las diferentes instancias judiciales y gubernamentales. Con convencimiento y honestidad porque cuando deciden habitar el espacio, lo comunican en un programa radial fundamentando la necesidad y como hacerlo.
Y ahí empezó la intimación, a escasos dos días el Instituto Autárquico de Vivienda Provincial inicia un juicio penal por usurpación, cabe aclarar que las tierras estuvieron más de 35 años en total abandono, al ser terrenos medanosos durante años fueron devastados, entrando topadoras y camiones llevándose toneladas de arena para su comercialización, rellenando el lugar con basura. El juicio duro 2 años pero fueron absueltas las 13 personas imputadas porque se demostró que no existió delito. Cuando termina el proceso judicial el IPAV le devuelve al Municipio de Toay las tierras con sus ocupantes, quien automáticamente inicia acciones legales por desalojo, luego hay un paréntesis y en ese mismo año se inscriben en el registro del RENABAP (REGISTRO DE BARRIOS POPULARES, por el Decreto 380/17).
En Octubre del 2018 se sanciona la Ley 27453 que declara de interés público el régimen de integración socio-urbana de los barrios populares inscriptos, garantizando el acceso a servicios básicos y reconociendo el derecho a la vivienda digna a través de la regularización dominial, suspendiendo los desalojos.
La Provincia de La Pampa, con el voto de sus cinco diputados y tres senadores, vota a favor de la misma, de hecho se promulga por unanimidad en el Congreso de La Nación.
Posteriormente en 2022 se realiza la modificatoria de la ley prorrogando por 10 años más los juicios de desalojo y nuevamente los diputados y senadores pampeanos votan a favor. Adhiriéndose el Estado Provincial.
Por esta razón consideran inexplicable la situación por la que atraviesan, el juicio en primera instancia salió favorable para la Comunidad pero el Municipio vuelve a apelar. Y es la Cámara de Apelaciones quien dicta sentencia firme, han pasado por los debidos procesos legales y actualmente impusieron un recurso federal de queja en la Corte.
La comunidad es habitada por diez familias y 14 niños cuyas edades oscilan entre 1 año y 15 la mayor, prácticamente todos nacieron y se han criado en el territorio, que aman, conocen y cuidan. La primera construcción fue "CASA MADRE," un espacio comunitario abierto al resto de la población donde se dictan desde hace años variados talleres (cerámica, macramé, danzas etc.) cuentan además con una pequeña biblioteca. No pueden entender el hostigamiento permanente siendo un espacio que preservan y que podría ser integrador, los vecinos lindantes que habitan otras viviendas con materiales completamente distintos y otro proyecto urbanístico visitan y socializan en el lugar.
Resulta tan inexplicable y extraño todo porque además, el primer juicio no se realizó por las dos hectáreas, eran seis las que estaban en disputa, que se resolvieron de otras maneras, posesiones veinteañales, loteos en manos privadas que no pueden entender, porque en los registros catastrales también figuraban como tierras fiscales a nombre del municipio.
Quizás la diferencia primordial obedezca al tratamiento abismal que se le da al uso del territorio, mientras la Comunidad concibe un proyecto sustentable e integrador, perjudica las especulaciones inmobiliarias donde se mueven intereses generalmente en manos del poder, además hoy en día la tierra cotiza en dólares en un país cuya moneda es el peso. Esta situación excluye a mucha gente del acceso a la tierra, a una vivienda digna.
Otra situación que merece tenerse en cuenta es que en la Provincia de La Pampa existen nueve barrios populares, asentados algunos en Santa Rosa y otros en otras localidades, ninguno presentó obstaculizaciones, siendo además en una localidad cercana -Catriló- apoyado por su gestión municipal, donde el Intendente proveyó con su gestión el acceso a todos los servicios.
Y probablemente, por haber superado de forma autónoma todos los obstáculos que fueron surgiendo con el paso de los años, se conviertan en "un ejemplo peligroso a imitar".
Surgen esas dudas que no solo tienen que ver con un trabajo comunitario organizado, sino con una forma de vivir diferente, donde se realizan asambleas todas las semanas para tratar los diferentes temas o conflictos que surgen dialogando hasta encontrar una solución con la que logren un total acuerdo y entendimiento con el otro u otra.
Esa gran premisa incluso es imitada por las infancias que en más de una ocasión, "solicitan asamblea para resolver sus propios conflictos".
Por último, nos comenta que han insistido con reiterados pedidos de audiencias y notas al ejecutivo Provincial, -sin obtener respuesta- a la Secretaría de niñez, de Desarrollo humano y que siempre estuvieron abiertos al dialogo. Las próximas acciones legales será presentar un recurso de amparo en la Provincia, porque "nadie sabe los tiempos de la Corte". Hace una semana solicitaron la intervención de la Secretaria de Ambiente de la que están esperando respuesta, porque otra cuestión fundamental, es que están preservando el acuífero Toay - Santa Rosa – Anguil-Catriló.
En una provincia donde el agua ya escasea y corremos severos riesgos de que las políticas extractivistas impulsadas por el modelo económico del actual gobierno presidencial, contaminen el Río Colorado que es nuestra mayor fuente de agua, justamente debemos replantearnos como intervenir los territorios medanosos donde el agua filtra con menor dificultad hacia las napas, ayudando obviamente la vegetación autóctona que es preservada por ellos. Esto debería ser un ejemplo a seguir en materia de concientización municipal y provincial.
Reciben apoyo técnico a través de una Cátedra de Extensión de la Universidad Nacional de La Pampa que trabaja en el territorio, así como de comunidades y colectivos afines.
En definitiva, sostienen intereses comunes que coinciden con trabajar para la vida, para las futuras generaciones, justificando de alguna manera el paso por este mundo:
Respetando la tierra, viviendo en comunión con ella, escuchando el trinar de los pájaros, identificando las plantas que rodean sus hogares, surge así inevitablemente una conexión que se palpa y se traslada en el ejemplo.
Nos cuenta Ana que cuando concurren visitantes al territorio les dicen:
Si quieren saber la utilidad de alguna planta pregúntenles a los niños, ellos saben todo, donde encontrarlas y para que se usan".
Nos despedimos quedando a disposición para informar sobre las gestiones y futuros acontecimientos, agradeciendo el tiempo que nos dedicaron. Nos fuimos con esa sensación de impotencia, que surge cuando uno se enfrenta a este tipo de situaciones que deberían tener una resolución satisfactoria inmediata.
Por eso me pareció que más allá de la divulgación de la noticia, merecían contar su historia, porque los ojos de Ana se iluminaban al hablar del territorio que habitan y aman; cuando recorríamos el lugar y se detenía en cada planta autóctona y nos contaba sus propiedades, cuando nos transmitía los logros que fueron obteniendo con tiempos lentos pero sin pausa…contar con el agua…preciado recurso que les faltó mucho tiempo.
Agradecí la oportunidad de conocerla, una muchacha joven que por unas horas fue mi maestra y atesoré el momento.


