EL PUEBLO QOM Y EL MAPIC

20.06.2026

El Pueblo qom conforma la mayor población originaria en Rosario con más de 4.700 habitantes sobre las 6.500 personas de otras comunidades indígenas radicadas en la ciudad, según datos del Primer Censo de Pueblos Originarios realizado en 2014. Se hace notorio en el denominado Barrio Toba, que al momento del censo alojaba a un millar de indígenas, casi el 17 por ciento del total de la población aborigen asentada en esta región santafesina.











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Por Mirtha Susana Rodríguez y Estela Casado

Surge la idea de escribir un libro de poesías promovido desde el Centro Cultural Municipal "El Obrador", el título MAPIC: "El árbol que estuvo siempre", el nombre refiere al algarrobo, que así se denomina en la lengua de este pueblo. Las autoras: Ruperta Pérez, chaqueña oriunda de una comunidad asentada en El Impenetrable Chaqueño y la rosarina Lara Pellegrini.

En una entrevista comentan que sintieron que había una necesidad de dejar un registro para los chicos y las chicas de la comunidad que nacen en Rosario y están asentados en la ciudad, y cómo esos cambios necesitaban de nuevos dispositivos para poder hablar de su cultura por el hecho de estar en una región que no es la propia, de recordar por sufrir el desarraigo y recuperar una memoria muy antigua.

"Lo consideramos importante porque fuimos observando que muchas de nuestras palabras se van olvidando hasta para los mismos profesores de las escuelas bilingües e interculturales de Santa Fe. Entonces, el libro es un poema que trae otras cosas cuando lo lee la comunidad que es capaz de interpretarlas".

"El escrito es también una invitación a la lectura en voz alta. A que recorra a viva voz o en susurros, aulas, patios, cocinas, parques y también oficinas. Que se recite de memoria, que se lo comente, que se lo cuente, —lo que sea que se recuerde— que se vivencie en compañía o en soledad, pero en voz hablada."

Lara Pellegrini expresa: 

"Ojalá este libro sea una manera de que muchos mundos se integren; que nutra formas menos opresivas y deshumanizantes de concebir el tiempo, la vida, los procesos; que invite a contemplar y cuidar a los árboles, a disfrutar la flor en su aroma. Que sea una voz colectiva: la voz de una comunidad que recuerda y cuenta una experiencia en común con los matices propios de cada vivencia, de un relato con la fuerza de una cultura que está viva y resiste".

Ante la pregunta: Cómo les resuena ese vínculo tan fuerte con el árbol y con la naturaleza en un contexto de violento extractivismo?

"Es algo muy triste porque si nosotros como pueblos originarios no tenemos esos árboles, estaremos condenados a existir en un plano de la nada y no sabremos quiénes somos sin esa madre tierra a la que conocemos como las palmas de nuestras manos.

En relación a los recursos, hay una política de Estado de no ocuparse y solamente estar atento a lo que tiene que ver con los negociados como por ejemplo, apropiarse de los hielos continentales que son nuestro tesoro."

Y continúan: 

"Haber encarado este trabajo nos trae una sensación de breve esperanza, da cobijo sentir que todavía podemos llegar a habitar narrativas distintas en relación al vínculo con nosotros mismos y con el entorno, porque en realidad, es una cuestión de qué cuento nos contamos."

"Creemos que se trata de un relato que acerca una voz distinta porque hace referencia a un árbol y a la vida de una comunidad alrededor de él y que así se contrapone a la violencia y la guerra, porque acá no hay bombas pero no deja de ser una guerra."

Y si…y esto corre por nuestra cuenta, lo vemos todos los días, hay noticias de desalojos de pueblos originarios donde con mucha crueldad y maltrato los despojan de las tierras que habitan, no sólo se las quitan; también el acceso a los ríos, montañas, lagos, bosques y de manera estratégica.

Reducen sus espacios de interacción de percepción y de crecimiento integral.

Es una manera de domesticarlos porque las personas no defenderán aquello que no conocen.

Volviendo al proyecto que estábamos relatando, Lara Santillán concluye: "Estar en este proyecto me sensibilizó y apostamos a que esa sensación también se disperse como semillas."

Que así sea y que las semillas germinen.

El mapic es el árbol
que estuvo siempre
una sombrilla gigante
que nos cobija
es semejante a nosotros
y la respetamos
ella nos da alimento
no tenemos que pagarle nada
nos brinda su sombra
cuando hace calor
sus chauchas para comer
su tanino para teñir
su madera prende el fuego.

Llega el primer aroma
del brote del mapic
anuncia el lavoGó
nos regala su perfume
y ese regalo no es para uno
es para todos por igual
para quien lo quiera tomar
ese aroma nos cuida
los pensamientos
sanamos nuestros males
con el susurro del monte en flor.

Los cardenales cantan
porque el monte está lleno
de chaucha dulce de algarrobo
niños, ancianos
hombres y mujeres
recolectamos amap'
en el tiempo de los frutos
nosotros abrimos las manos
para recibir la abundancia.

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