ENTREGA DE CHINAS

12.09.2026

Hoy nos vamos a referir a un extracto de una publicación del 28-8-2026 del Periódico Vas (Prensa Alternativa) de Buenos Aires, cuyo autor Marcelo Valko, es investigador especializado en genocidio. También es escritor y psicólogo. En dicha publicación hace referencia a algunas de las tareas que realizaban las mujeres patricias en la Sociedad de Beneficencia de Buenos Aires, creada en el siglo XIX (1823) por el entonces ministro de Gobierno Bernardino Rivadavia.















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Por Mirtha Susan Rodríguez y Estela Casado

"Doña Micaela Cascallares de Paz, fue esposa de Marcos Paz quien fuera gobernador de Córdoba y Tucumán, vicepresidente y presidente en ejercicio mientras Bartolomé Mitre estaba en el "frente paraguayo", allí moriría su hijo Francisco que era primo de Julio Roca. Igual que acontece hoy en día, también en aquellos tiempos todo quedaba en familia.

La doña Cascallares fue madre además de Máximo Paz, quien será gobernador de la provincia de Buenos Aires en el período 1887-1890 y que tuvo un accionar lamentable al malvender el Ferrocarril Oeste a un grupo británico, es decir, clásico negociado de un corrupto que se quedó con bastante más que un 3%.

En sus ratos libres, la ilustre señora Cascallares además de integrar la Comisión Directiva de la Sociedad de Beneficencia, la presidió durante 1878, era la encargada de repartir "indios y chinas a las familias de esta ciudad" en tiempos del general y luego presidente Julio Roca.

Los indígenas tras ser capturados fueron trasladados de a miles a la ciudad de Buenos Aires donde serían derivados al Litoral o a Tucumán como esclavos, o distribuidos como peones o sirvientas por la Sociedad de Beneficencia que era manejada por las esposas de los señores apellidados Alvear, Vernet, Pacheco, Campillo y Argerich además de Clara Funes de Roca, esposa de don Julio...

Actualmente una localidad rural de la provincia de Buenos Aires ubicada en el partido de Tres Arroyos, fundada a finales del siglo XIX rinde homenaje a su memoria y lleva su nombre (Micaela Cascallares), al igual que una estación de tren, una escuela y hasta un club de futbol.

El poder se retroalimenta premiándose a sí mismo y convierte a héroes de clases en próceres argentinos.

Obvio, Doña Micaela no estaba sola  ni lo hizo por su cuenta… En el período 1877/1885 aparecen otras mujeres integrantes de la familia Cascallares, una de ellas: Emma Van Praet de Napp, presidió la Sociedad en 1879, 1881 y 1884, el período más tremendo de la Construcción del Desierto, que no fue ninguna conquista, sino una construcción al vaciarlo de seres humanos.

Diseminados a lo largo del país tenemos individuos en altos pedestales que merecen prontuarios y son los que justamente reivindica este gobierno que está desguazando el país.

Ya lo dijo en su momento Hernández Arregui: 

La historia oficial es la obra maestra de la oligarquía" , es una llave que tergiversa el pasado cerrando el camino hacia un futuro posible, emancipador, justo y solidario. El poder tiene pánico en recordar, sueña con el silencio, anhela suprimir la memoria por eso reelabora un pasado acorde a su presente para que todo siga igual en el futuro.

El dulce statu quo de las élites.

El poeta republicano español León Felipe refiriéndose al genocidio perpetrado por Francisco Franco afirmó: 

Las estrellas no duermen / y un día pedirán tu sangre.

El autor agrega: 

Las estrellas cada vez están más despiertas. Es lento, pero viene…"

Extracto de la Entrevista realizada el 16/3/2012 en su primer programa "Derrocando a Roca" 

«El paradigma de Roca como prócer se está resquebrajando»

"Nos visitó, Marcelo Valko, autor del libro «Pedagogía de la desmemoria». Nos habló de la importancia de derrocar no solo a Roca, sino a la historia oficial. Contento por estar en nuestro primer programa, no dejó de elogiar el nombre del proyecto: «una muy buena idea y también una necesidad, porque es estructural, si logramos derrocarlo, sacar su estatua en Diagonal Norte, de las calles, que Don Julio deje de estar en todos los manuales argentinos como el gran conquistador del desierto, el constructor del desierto, va a ser un acierto para ustedes.»

— ¿Hubo algún momento de la historia en que la figura de Roca fuera criticada o por lo menos bajada del pedestal dónde se encuentra?

— No, durante la "Campaña del desierto", el único que lo va a criticar es el diario La Nación, que era del Dr. Bartolomé Mitre. ¿Por qué lo hace? ¿Porque está a favor de los indios? ¿Porque quiere que se repartan las tierras? No, porque tiene celos de Roca. Mitre quiere ser presidente siempre. Cuando uno de los hermanos de Roca que era comandante, Rudecindo, fusila 70 ranqueles en un corral de vacas de manera impune, fue tan vergonzoso lo ocurrido, que La Nación saca un artículo largo donde dicen que eso fue "un delito de lesa humanidad".  


— Bartolomé Mitre es el padre de la historia oficial, ¿Qué cosas ha dejado de lado esta construcción? ¿Qué elementos han quedado ocultos?

— Deja de lado la crueldad, tenemos una historia muy cruel que la han edulcorado con Billiken, Anteojito, Kapelusz, Estrada. Y han hecho una de un conquistador heroico.


— ¿Qué es lo más urgente a modificar de nuestra "historia oficial"?

— Primero la Revolución de Mayo, esa supuesta "revolución fraterna". Había gente maravillosa como Castelli, Moreno, Belgrano, después se va a acoplar San Martín. Castelli, abogado, cuando va al Alto Perú por la conmemoración del primer aniversario de la revolución el 25 de mayo de 1811, hace un acto en Tiahuanaco. No va a buscar solo la plata potosina, sino que hace una invitación a las comunidades aborígenes y declara la abolición de la tasa indígena, el impuesto que pagaban los indios por ser indios. Belgrano incorpora el sol inca a la bandera, y en 1816 en la casita de Tucumán, que siempre digo, ojalá que se derrumbe algún día, porque no importa la casita en sí, sino lo que pasó adentro, propone y es aprobada, una monarquía incaica atemperada, con la capital en Cuzco. Después le van a decir de todo, Mitre es el que desliza lo de la voz aflautada de Belgrano.


— Mitre fue mucho más benévolo con San Martín que con Belgrano

— Sí, porque San Martín era un militar. En cambio Belgrano es un abogado. Mitre es quien elige nuestros héroes, por eso Castelli solo tiene esa callecita de morondanga en el barrio de Once.


— Volviendo a la Campaña del Desierto, los defensores de Roca afirman que se hizo lo que se debía, porque sino el territorio de la Patagonia hubiera sido ocupado por Chile o Inglaterra.

— En toda América, los estados nacionales van a ocupar las tierras. Argentina no comete un pecado mayor. Pero nosotros vamos a ser quizás más carniceros que otros. El presidente Alsina va a tomar la prédica de Sarmiento: "Civilización y Barbarie", y va a construir una zanja que delimitará a los humanos y a los animales. Va a ser el único país de América que lo haga.


— Un límite a la vez territorial y simbólico

— Es más simbólico que territorial, porque nuestra zanja no se completa ni siquiera en un tercio del proyecto original, y en forma discontinua. Un desastre. Pero bueno, la Patagonia se ocupa, ¿qué se hizo con las tierras?

En Estados Unidos por ejemplo, no hubo latifundios, ningún colono inglés se queda con 400.000 hectáreas como los Peralta Ramos, o el 1.200.000 de los Unzué o los Martínez de Hoz. Esas tierras se denominaron "ociosas", y los terratenientes las van a vender quintuplicadas en su valor. Ellos siempre fueron especulativos, no invierten nada, el incremento de la producción ganadera, se decía que quedaba librada a la "pasión del toro".


— ¿Qué se hizo con la población del "desierto"?

— Roca va a tener un publicista, un joven racista y brillante llamado Estanislao Zeballos. Escribe un libro "La conquista de las 15.000 leguas", corregido por Roca, que es pagado por el Estado y entregado a diputados y senadores para que aprueben el presupuesto para la campaña. Estanislao dice "la barbarie está maldita y en la Pampa no quedarán ni el vestigio de sus huellas", y Roca lo va a cumplir.


—  Una de los elementos más importantes en la constitución de los estados nación, es la idea de homogeneización.

— Argentina buscó homogeneizar, 19.000 prisioneros, ranqueles y mapuches, fueron arrancados de la Pampa y la Patagonia, embarcados en Carmen de Patagones o Bahía Blanca y traídos a Buenos Aires.

Allí serán distribuidos en campos de concentración, denominados "depósitos de indios". La Isla Martín García va a ser el campo de concentración más grande de la historia argentina, "Auswichtz en medio del río", una Guantánamo criolla. Pero hay que alejarse de la idea de campo de concentración alemán, con reglas estrictas, barrancas, uniformados, controles. Acá es un desastre, con las personas tiradas por ahí, donde no había que comer. Un simple depósito. Y en Martín García también aparece un dato de "color", que es la contaminación con viruela, que la va a hacer el cirujano jefe de la Isla, Sabino O'Donnell.

Y para quienes quieran defender el honor militar al decir que quizás esa vacuna todavía no se conocía, les digo que fue inventada un siglo antes. El horno crematorio de Martín García, construido 29 años antes que el de la Chacarita, estaba al sur de la isla. ¿Por qué? Porque el río va para el sur, lo que indica que cuando los cuerpos ya no cabían en el horno, los tiraban.


— ¿Y que pasaba en Buenos Aires con los indígenas? ¿Qué papel jugó la Sociedad de Beneficiencia?

— Los avisos de "entrega de chinas", salían publicados en los diarios.


— Entonces se puede afirmar que la esclavitud, abolida en 1813, estaba de vuelta.

— Nosotros abolimos la esclavitud con la Revolución de Mayo, Estados Unidos por ejemplo, en la década del '60 del siglo XX.

Por eso hay que ver qué clase de gente era la de Mayo, de esa revolución traicionada. Junto con la Sociedad de Beneficencia, la cual nunca me permitió acceder a sus archivos, había otra agrupación, creada por el Arzobispo León Federico Anieros, que fue el "Consejo para la conversión de indios al catolicismo", una organización que se dedicaba a salvar las almas "de los infelices y míseros salvajes". El cuerpo de los salvajes es otro tema, las almas había que salvarlas. El "Consejo" tenía un diario que era "La América del Sur" donde salían todos sus logros, virtudes, y por supuesto siempre se hablaba bien del Arzobispo.

Con La Sociedad de Beneficencia va a volver a la esclavitud, es tremendo, hay escenas desgarradoras de cuando separan a los chicos de los padres. Incluso yo abro "Pedagogía…" con un caso que ve un salesiano, que lo escribe pero no abre la boca, de un padre indígena que cuando le están sacando el niño un pelotón de soldados, agarra a su nene chiquito y le estrella la cabeza contra las pared.


— Hace un momento hablábamos de lo simbólico, de cómo por ejemplo Juan José Castelli tiene una callecita, mientras que otros personajes siniestros cuentan con grandes monumentos y el billete de mayor valor, ¿Cómo podemos cambiar esa imagen?

— Hay un montón de gente que está trabajando, ustedes mismos con este programa "Derrocando a ROCA" pueden cambiarlo, lo estamos haciendo. "Pedagogía de la Desmemoria" y otro libro anterior "Los indios invisibles del Malón de Paz" me permitieron viajar por todo el país y fui invitado a Consejos Deliberantes, por ejemplo en Saladillo, para hablar a los concejales porque había vecinos que querían cambiar la calle Roca, su calle Roca. Esto no está pasando solo con el monumento de Roca que tenemos en la Diagonal Sur, está pasando a nivel país, lo que indica que el paradigma se está resquebrajando, eso es fundamental.


— Es algo inédito que tanta gente quiera deshacerse de Roca.

— Es algo digno querer hacerlo. Por ejemplo, cuando presenté el libro "Los Indios Olvidados…" en Trelew, había un galés rubio de ojos celestes. Cuando terminó la charla me dice "Valko me puede dar algún elemento para mandar por mail algo para presentar al Concejo Deliberante, porque yo no quiero que mi hijo juegue en una plaza que tiene el nombre como si fuera Adolf Hitler". Y la plaza se llama Julio Argentino Roca obviamente. Un galés que es rubio y de ojos celestes, que no es mapuche, porque esto no es una cuestión de indio, no indio, de blanco, de huinca.


— Lo ha sobrepasado

— Es de bien nacido, esto es de los que queremos un país fraterno, uno que recupere los valores dela Revolución de Mayo. Ese país lo vamos hacer, lo vamos a construir y hay un montón de personas que están moviéndose, que le están diciendo no a Roca, en muchos lugares. Por ejemplo esa vez que fui a Saladillo, después los concejales fueron amenazados por la iglesia, por los terratenientes locales y la votación se perdió, creo 6 a 4. Pero lo importante es que ya hubo un movimiento.

No es que la historia se terminó, todos los paradigmas que cambian empiezan con fisuras. Roca ya les empieza resultar incómodo, porque es difícil defender a este sujeto.


— Si alguien le dijera "está todo bien con sacar a Roca del billete de cien, de un monumento, pero es un símbolo nada más ¿qué cambia?" ¿Qué le podría responder?

— Los símbolos sirven para naturalizar estructuras mentales de un país. Tenemos un genocida en una calle, en un monumento, encima uno que no fue ni heroico, un genocida penoso, patético.

En esos monumentos, esas calles, esos manuales, se sigue naturalizando una historia para el puerto de Buenos Aires, que siempre le dio la espalda al país y a Latinoamérica. Si logramos romper eso, vamos a tener un país fraterno, los chicos van a tener una historia más entretenida. El Ministerio de Educación logra que la que se cuenta en los colegios sea aburrida, que los chicos digan "ahí viene la de historia". No hay nada más apasionante que la historia, tendríamos una apasionante, los chicos mirarían, leerían, se interiorizarían y el país mejoraría.

FUENTE: 

https://www.periodicovas.com/secciones/marcelo-valko/

https://marcelovalko.com/

Datos Académicos:

Marcelo Valko, psicólogo (UBA) dedicado a la investigación antropológica en relación con el genocidio indígena y afrodescendiente. Especializado en Etnoliteratura. En su adolescencia vivió seis años en Paraguay que lo marcó para siempre. Profesor Titular y fundador de la Cátedra "Imaginario Étnico, Memoria y Resistencia" (FUPE – ex UPMPM).
Dirigió proyectos sobre el imaginario andino (UBA-FFyL). Asesor histórico del Proyecto "Hacia el Bicentenario - Teatro e Historia" de la Comedia de la provincia de Buenos Aires 2008– 2011 donde se estrenaron 44 obras teatrales.

Ex integrante del Comité Académico del Simposio Latinoamericano de Ciencias Sociales y Humanidades. Ex miembro del Núcleo de Producción de Conocimiento Psicología y Pueblos Indígenas de América Universidad de Sao Paulo e ULAPSI.

Dictó seminarios y conferencias en universidades de Latinoamericana, USA y Europa. Conferencista del programa "Café Cultura" de la Secretaría de Cultura de la Nación. Realizó investigaciones en el noroeste argentino, Bolivia, Perú, Ecuador, Colombia y México y fue investigador del ISEPCI y del Instituto de Historia del Arte Argentino y Latinoamericano.

Promotor de distintas leyes nacionales y provinciales en relación a los pueblos originarios.

Sus trabajos han sido publicados en medios locales y del extranjero y merecieron el Auspicio Institucional de la Secretaría de Cultura de la Presidencia de la Nación, la Dirección General de Asuntos Culturales del Ministerio de Relaciones Exteriores, el Ministerio de Cultura de CABA, y han sido declarados de interés por el Congreso Nacional y legislaturas provinciales y municipales.

Autor de 16 libros y numerosos textos publicados en Argentina, Chile, Brasil, Perú, Colombia, México, EEUU, España y Francia


Foto de Portada: Composición sobre una Obra de Piñeiro

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