LOS YUROK 

07.11.2026

 SU LUCHA POR LA RECUPERACION DE TIERRAS
















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Por Mirtha Susana Rodríguez y Estela Casado

El pueblo Yurok —gente del río arriba—la comunidad indígena más numerosa de California, con más de 5.000 integrantes recuperó cerca de 19.000 hectáreas de sus tierras ancestrales en la cuenca del río Klamath y Blue Creek. Después de más de un siglo en manos de empresas madereras, completaron un proceso histórico de restitución en 2025.

Esta devolución les permite administrar sus territorios y aplicar una gestión basada en la Ecología Tradicional Indígena (TEK) y la ciencia moderna. Para ellos el cuidado de la tierra no es solo un deber ecológico, sino una obligación espiritual profundamente ligada a la supervivencia.

Tienen una fuerte conexión con las secouyas gigantes a las que consideran seres sagrados y lo mismo ocurre con el ecosistema del río.
















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Los puntos claves del proceso de la gestión Yurok

Restauración hídrica:

Lideraron la remoción de cuatro represas hidroeléctricas en el río Klamath en una alianza con otras cuatro tribus (Yurok, Karuk, Hupa y Klamath), científicos y agrupaciones ecologistas.

Tras décadas de protestas civiles, presiones políticas y batallas legales contra la Empresa operadora CORP concluyeron firmando un acuerdo definitivo en el año 2024, logrando la mayor restauración fluvial en la historia de EE.UU. para liberar el paso al salmón.

El río antes mencionado es la arteria vital de la cultura de este pueblo. El Departamento de Pesquerías de la tribu es uno de los más grandes de California.

Manejo Forestal:

Fin de la tala rasa comercial para permitir que los bosques de secuoyas maduren, optimizando la captura de carbono y la fauna nativa.

Cuidado del fuego y biodiversidad:

Uso de quemas controladas milenarias para prevenir incendios graves, estimular la flora nativa y controlar plagas.

Reintroducción de especies:

Lideran la restitución del Cóndor de California, (considerada por ellos ave sagrada), en el Parque Nacional Redwood, que fuera erradicado hace más de un siglo debido a la caza y el envenenamiento con plomo.

Científicos de la tribu en una colaboración histórica con agencias federales rastrean a las aves mediante monitoreo satelital.

La etapa actual está destinada a la siembra masiva de millones de semillas nativas en los antiguos lechos de embalses para estabilizar las márgenes y enfriar el agua del río.

Esto nos demuestra que unidos la lucha es posible cuando el objetivo es el bien común, preservando la tierra que en definitiva es nuestro hogar.

Pequeños pasos nos conducen a grandes logros con convicción, firmeza y honestidad.

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