MEDICINA ANCESTRAL
La Secretaría Regional Ministerial de Salud de Antofagasta (SEREMI) en CHILE, realizó un encuentro intercultural en el Hospital Regional donde sanadores tradicionales de los pueblos atacameños, chango y mapuche se integrarán a la red pública de Salud de la región junto a profesionales del área y la comunidad.

.
Por Estela Casado y Mirtha Susana Rodríguez
La iniciativa busca reconocer y valorar la
medicina ancestral de los pueblos originarios, promoviendo su articulación con
los efectores de salud para ofrecer una atención más inclusiva y respetuosa de
las tradiciones y saberes milenarios, con un enfoque intercultural.
Celebramos esta noticia del pueblo chileno que reconoce esta medicina como se hiciera oportunamente en nuestro país, donde ya funciona desde el 10 de noviembre del 2021 en la cuenca de RUCA CHOROI a pocos km. de la ciudad de Aluminé -provincia de Neuquén- el CENTRO DE SALUD INTERCULTURAL RAGUIÑ KIEN.
Luego de numerosas reuniones, donde primó el diálogo, escucha, entendimiento, respeto y tolerancia, el proyecto quedó constituido.
El desafío: cuidar y velar por la convivencia entre la medicina mapuche y la biomedicina.
Fue importante y preponderante la construcción edilicia, en la concepción mapuche, la salud está íntimamente ligada a la tierra, como también analiza de qué forma el territorio y sus diferentes espacios influyen en el bienestar de las personas.
Por lo que la figura de media luna de su edificio se asimila a la luna creciente que es la fuerza reguladora de las actividades, a su vez los ventanales orientados hacia la salida del sol permiten conectar con el contexto natural.
Contiene en su interior la Ruka -construcción ancestral de madera y piedra- donde se realizan ceremonias colectivas, encuentros de diálogo y reflexión. Un detalle que ejemplifica una diferencia con la medicina occidental, es la orientación de las camas con la cabecera hacia el Oeste -el poniente detrás de la Cordillera- que es el lugar al que el espíritu se dirige luego de su paso por el mundo.
Desde la medicina mapuche se brinda la atención en dos modalidades: consultorio (kimches) y la estancia nocturna (amukon).
Los agentes mapuches que atienden en consultorio pueden ser de distintas especialidades: Machi (figura central); Lawentuchefe (diagnóstica y entrega remedios preparados en base a hierbas, cortezas de árboles, raíces, líquidos y minerales -concepto mapuche de lawen- con las cuales se elaboran los remedios; Gutamchefe (masajista y componedor de huesos), Puñeñelchefe (acompañamiento del embarazo, pre y posparto), y Gulamtuchefe (orientación espiritual).
Además hay otros agentes cuya función es la asistencia similar a enfermeros o auxiliares de farmacia y la intermediación de las personas con los especialistas, lo que incluye la facilitación de cuestiones idiomáticas o culturales y la guía entre la comunidad y el sistema de salud. Orientadores, facilitadores, traductores y acompañantes fortalecen el modelo.
Está prevista la posibilidad de recibir visitas de machis o especialistas de la provincia incluso de Chile.
El "werken" – mensajero- Lorenzo Loncón de la Confederación Mapuche Neuquina explica:
"La concepción de la medicina occidental es separar todo, al hombre y la cultura de la naturaleza. Para nosotros es una unidad: La medicina milenaria ha demostrado con sus preparados naturales ser mucho mejor que una combinación química o sintética. Las culturas son diferentes por lo tanto las medicinas deben ser una consecuencia.
Para nosotros la medicina se comparte sin pretender recibir nada a cambio, diferente a la occidental que mercantiliza con el sistema de patentes la medicación encareciéndola".

