TERRICIDIO

23.05.2026

Siempre nos interesó la historia de nuestros pueblos originarios, hemos incursionado por la historia oficial, por las investigaciones revisionistas y obviamente tomar contacto con los protagonistas, especialmente de nuestra Provincia de La Pampa. 






















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Por Estela Casado y Mirtha Susana Rodríguez


A raíz de estos encuentros, tuvimos oportunidad de conocer allá por junio del 2018 a MOIRA MILLAN, weychafe mapuche, defensora de su pueblo y guardiana de su territorio; para los que no conocen el idioma mapudungun que caracteriza a este pueblo, weychafe significa defensora de la vida, aunque algunos lo traducen como guerrero, en realidad no es así porque la Nación mapuche no era expansionista ni guerrera, por el contrario se defendía de los ataques.

Nos impacto su presencia, su sentipensar, estaba de incógnito en nuestra ciudad, -Santa Rosa- por ese entonces gobernaba el país, Mauricio Macri y Patricia Bullrich era la Ministra de Seguridad y los mapuches como siempre eran muy perseguidos, especialmente ella porque fue una de las primeras voces que se alzó contra las injusticias que pasaban, nos contó que su presencia no había sido publicitada por esa razón, tenía el celular intervenido, y fue una CAUSALIDAD enterarnos.

Moira tiene una mirada con una potente visión del mundo y nos permite reinterpretar las dominaciones y resistencias con un agudo sentido de lo que está en juego y también de la esperanza. Nos explica lo que tantas veces decimos... 

No somos seres de la Tierra solamente sino criaturas de un orden cósmico inteligente que desde el comienzo del Universo no deja de crear

La cosmovisión de este pueblo no apunta solamente al terricidio como ella lo llama, que de hecho, es el título de su libro publicado recientemente, sino que esta persecución no es solamente porque intentan defender los ecosistemas tangibles, o sea la vida en todos sus modos sino la DESTRUCCION DEL MUNDO PERCEPTIBLE que nosotros pobremente definimos como "creencias".

Ellos se aferran a sus territorios a partir del NEWEN (lo que definen como las fuerzas que habitan la Tierra); dicen: 

"Nosotros no solamente habitamos los territorios, sino que los territorios nos habitan y van definiendo el destino, el propósito y marcándonos el camino que debemos transitar"

A partir de ahí, ella habla de una diferenciación entre "Pueblos Telúricos" y "Domesticados", los segundos serían los que niegan el orden cósmico y viven en un universo inerte conformado por elementos separados que cosificamos y manipulamos a voluntad, por ejemplo, la Tierra como colección de "recursos naturales"; en cambio los TELURICOS luchan por la reconstitución de las redes de interdependencia que son los cuerpos, territorios, comunidades, paisajes, regiones que son y habitan.

La defensa de la vida es lo que está en juego en las luchas territoriales contra el extractivismo y el proyecto de la modernidad globalizada del capital.

Cuenta que ella por un tiempo desconoció su pertenencia al pueblo mapuche, como le paso a millones, la verdad le fue negada, -a sus 17 años se entera- desterrada como cientos de estas familias, desplazados a las ciudades, arrojados a las márgenes de las mismas, hacinados, empobrecidos, atravesados por el alcoholismo y las drogas, en Villas miserias, perdiendo toda dignidad.

O sea en definitiva, empujados a un mundo ajeno donde sus hermanos pájaros, ríos y vientos se vuelven inaudibles por la contaminación sonora y tan letales como el aire cargado de agrotóxicos y lluvia ácida.

No se puede ser GENTE DE LA TIERRA, que es lo que significa su nombre, sin tierra. Tienen 14.000 años habitando la región. Ser mapuche y vivir en las ciudades es una contradicción que ellos no eligen es el resultado de un proceso histórico de despojo.

La lucha siempre ha sido asimétrica. Ha usado métodos que a simple vista parecen inocentes, e incluso se ofrecen como derechos, pero en realidad son instrumentos colonizadores como la educación que borra toda la idea del mundo que traen, les quita el idioma, la espiritualidad, sustituyen la idea circular del tiempo y espacio por una estructura lineal.

Nuestro país que vive sobre el territorio arrancado a más de 40 naciones indígenas, aunque reconocen oficialmente a 36, sostuvo siempre el mito de que el mayor componente poblacional es el de los descendientes de los migrantes llegados desde Europa. 

Sabemos que hay argentinos famosos que despiertan grandes pasiones como Juan D. Perón, hijo de una madre mapuche-tehuelche; Eva Duarte de Perón con ascendencia ranquel, Monzón, mocoví (Santa Fe, Chaco y parte de Corrientes, Entre Ríos y Buenos Aires), y Diego Maradona, con padres aba guaraní (noroeste- Salta-Jujuy).

Según un relevamiento realizado a partir de los padrones electorales tomando en cuenta los apellidos, son 3.000.000 millones de mapuches entre Chile y Argentina, y debe haber más con apellidos españoles impuestos. O sea son preexistentes a los Estados, nuestro país tiene 200 años y las naciones indígenas llevan miles de años en esta parte del planeta.

La propaganda manipuladora de los medios de comunicación masivos que son operadores de sistemas empresariales y corporativos, pregona que los mapuches son invasores, cuando en realidad son sobrevivientes de un genocidio; en realidad son sobrevivientes del absurdo y la mentira que sigue justificando el despojo.

El Estado teme la libertad, el entendimiento que tienen con la Tierra, la autodeterminación, a que el pensamiento mapuche invada de esperanza a otros pueblos, por eso sabotea y reprime con artilugios legales su legítimo derecho a la soberanía.

El libro nos invita a una verdadera restauración ontológica de los territorios y a una reinvención del humano, que apueste a la cooperación, sanación, donde todo lo diferente, todo lo vivo sea acogido en Convivencia.

FUENTE: 

Libro TERRICIDIO – MOIRA MILLAN – Sabiduría Ancestral Para un Mundo Alternativo. 

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