RED INALÁMBRICA MUNDIAL SIN CABLES

26.09.2026

El sueño de Tesla podría convertirse en realidad...pero no gratuitamente













                                                                                                                                                                                                                  .

Por Mirtha Susana Rodríguez y Estela Casado

Esta nueva técnica de transmisión de electricidad publicada en la Revista Nature, desarrollada con éxito por los finlandeses, elimina la llamada "resistencia a la radiación" en las antenas, al mismo tiempo que prescinde del contacto físico entre cargador y dispositivo, permitiendo dirigir la energía eléctrica de manera directa a un punto y reduciendo la pérdida por dispersión en el entorno, allanando el camino a una red mundial de electricidad sin cables, en un futuro cercano.

No obstante, el "sistema de transmisión inalámbrica de energía" existe científicamente desde hace décadas bajo el paraguas de lo que se conoce como transmisión inalámbrica de energía (WPT).

Pero en esta oportunidad, los investigadores de la Universidad de Aalto en Finlandia han logrado progresos como superar el 80 % de eficiencia en la transferencia de energía entre antenas separadas a una distancia de 18 centímetros.

Lo interesante es que esta técnica de Aalto puede entregar energía eléctrica aun cuando el receptor se mueve o cambia de orientación, por lo que no requiere que el dispositivo esté alineado ni estático.

Los investigadores finlandeses al igual que sus homólogos de otras partes del mundo, están tratando de alcanzar una transmisión de energía inalámbrica con distancias de metros y kilómetros para alimentar redes eléctricas domésticas urbanas sin necesidad del tendido eléctrico. Esta propuesta ejecutada largo plazo y seguramente con un propósito comercial

Alcance y limitaciones reales:

-Es fundamental aclarar que está en fase experimental.

-La energía transmitida es muy pequeña y solo funciona en entornos de laboratorios controlados

Su uso real se proyecta a mediano plazo para alimentar pequeños sensores industriales, dispositivos del internet de las cosas, implantes médicos o equipos en zonas de difícil acceso donde los cables físicos son peligrosos o inviables.

Nikola Tesla intentó lo mismo pero fue llevado a la ruina por los intereses de las corporaciones.

Este gran genio de la luz, pionero del control remoto, inventor real de la radio y quizá el mayor visionario científico de los siglos XIX y XX, antes de pensar en crear una red de energía inalámbrica, durante su infancia descubrió algo inusual —la electricidad estática—, justo cuando acariciaba a su gato, mientras nevaba en una pequeña aldea situada en una región montañosa del Imperio Austrohúngaro en la actual región de la Krajina (Croacia, aunque de mayoría serbia).

En 1860, el pequeño Tesla estaba acariciando a 'Macak', su gato querido, y, de pronto, del pelaje del animal empezaron a brotar chispas. Sus padres, un sacerdote ortodoxo con gran cultura y un ama de casa analfabeta, presenciaron el momento.

El ambiente estaba cargado de electricidad estática, pero bastaron varias décadas para que analizara aquella situación con mirada científica.

Una frase de su padre había dicho, le quedó resonando hasta su ancianidad: 

Lo mismo que ves en las copas de los árboles cuando hay una tormenta"

Ese fue el comienzo del apasionado interés en revolucionar el mundo de la electricidad y de su visionaria idea de crear una red global de energía eléctrica, por estática.

Tesla escribiría en su vejez que después de aquello:

Imaginaba el mundo como un gran gato al que Dios acariciaba el lomo mientras los rayos descendían hasta la superficie terrestre.
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