OFRECER LA VERDAD SIN IMPONERLA
La misión primordial que tenemos para evitar la segunda muerte es la de transmitir el conocimiento, de liberar a la gente de la ignorancia. La verdad que hemos recibido la tenemos que transmitir al prójimo con amor, viviéndola. No tenemos que transmitirla y nada más, tenemos que vivirla.












