¡Confía en mí!
El Consolador te ha hablado en el momento más difícil de tu misión, y vuelvo a pensar en todos los relatos que nos has confiado: desde el inicio de tu llamado hasta tus miedos, tus dudas y tus vacilaciones ante la aceptación de otro Getsemaní más, recordándonos siempre que eres un hombre y que, como tal, temes no poder lograrlo....










